Riazor recuperó este domingo una de sus señas de identidad y lo hizo con una sincronía casi imposible de mejorar. En el minuto 12 del Deportivo-Valencia, Marathón Inferior volvió a cantar con normalidad después de semanas de conflicto y el resto del estadio se sumó al Dale, Dépor. Apenas medio minuto después, el balón terminó dentro de la portería valencianista.
La escena resumió el cambio de ambiente vivido en A Coruña. El acuerdo alcanzado entre el club y la representación de la grada había permitido rebajar la tensión de las últimas semanas y el regreso de la animación a Marathón Inferior se notó desde el primer gran rugido.
Del silencio al gol en medio minuto
Según relata La Voz de Galicia, el cántico arrancó en el minuto 12 y fue secundado por todo el estadio. En la siguiente secuencia ofensiva, Luismi Cruz puso un córner desde la derecha y César Tárrega acabó introduciendo el balón en su propia portería para el 1-0.
La coincidencia convirtió el tanto en mucho más que una acción aislada del partido. La grada volvió a empujar, el equipo encontró impulso y Riazor recuperó esa sensación de partido grande que había quedado en segundo plano durante el conflicto social de las últimas semanas.
El Deportivo terminó imponiéndose 3-1 al Valencia y logró así su primera victoria desde el regreso a Primera División. La crónica del encuentro dejó también otro nombre propio, Aubameyang, que volvió a marcar y ya enlaza tres jornadas seguidas viendo puerta.
Riazor vuelve a ser factor
La noche no fue únicamente importante por los tres puntos. El estadio volvió a jugar su papel. La conexión entre grada y equipo se mantuvo durante el resto del encuentro y acompañó al Dépor hasta el final, con una afición que volvió a reconocerse en su forma habitual de vivir los partidos.
La imagen contrasta con el ambiente de las semanas anteriores, cuando el desencuentro por Marathón Inferior había abierto una fractura entre club y aficionados. El propio Antonio Hidalgo había verbalizado entonces su deseo de recuperar esa unión en una comparecencia en la que aseguró que soñaba con volver a ver al deportivismo unido.
El 3-1 al Valencia no resuelve por sí solo todo lo ocurrido, pero sí dejó una estampa poderosa: Riazor volvió a cantar como antes y, casi de inmediato, llegó el gol que abrió la victoria.