La UD Barbadás afronta la temporada 2026/27 con una idea clara: dejar atrás el descenso y construir un bloque competitivo para una Preferente Futgal que volverá a exigir regularidad desde el primer mes. El club de Os Carrís ha mezclado experiencia, juventud y talento ourensano en una plantilla que cambia bastante respecto al último curso.
El nuevo escenario también está marcado por el acuerdo de filialidad con la UD Ourense, una relación que condiciona la planificación deportiva y que abre una vía directa para el desarrollo de jugadores jóvenes.
Alberto Nóvoa aporta experiencia al centro del campo
Uno de los movimientos más reconocibles es el regreso de Alberto Nóvoa. El mediocentro ourensano, nacido en 1998, vuelve a Os Carrís para afrontar su tercera etapa en el club después de pasar por equipos como Ourense CF, Arenteiro, Somozas, Racing Vilalbés, UD Ourense y Sporting Celanova.
Su recorrido en Tercera Federación y su conocimiento del fútbol ourensano le convierten en una pieza llamada a dar criterio y jerarquía a la medular. Para un equipo que debe adaptarse de nuevo a Preferente, disponer de futbolistas acostumbrados a categorías superiores puede ser una de las claves del curso.
Una portería completamente renovada
El Barbadás también ha rehecho la portería con dos perfiles muy diferentes. Abraham Blanco, nacido en 2006, llega procedente del Club Lemos después de formarse en Ourense CF y Pabellón. En su primer año sénior alternó participación con el primer equipo monfortino y con el filial.
Junto a él aparece Samba Sakho, guardameta de 2005 con un recorrido poco habitual para la categoría. Formado en España y con experiencias posteriores en Francia e Italia, pasó por la estructura del Lecce y compitió cedido en el Gelbison. Su llegada añade físico, juventud y un perfil internacional a una posición que el club ha decidido reconstruir desde cero.
Juventud local para completar la nueva base
La apuesta por el talento próximo se aprecia también en la incorporación de Ander Villa. El centrocampista de Barbadás llega desde el Pabellón Ourense tras completar su etapa juvenil en Liga Nacional. Su perfil encaja en la idea de formar un equipo con margen de crecimiento, capacidad competitiva y una fuerte presencia de jugadores de la provincia.
La remodelación no parte completamente de cero. El club también ha asegurado continuidad en piezas con peso interno, como Marcelo Faria, que afronta su novena temporada consecutiva en Os Carrís.
Un proyecto obligado a ser competitivo
El descenso sitúa al Barbadás ante una temporada distinta, pero no menor. La Preferente Futgal Grupo 2 reunirá a 18 equipos y presenta un calendario largo, con muchos desplazamientos cortos y rivales acostumbrados a competir por ascensos y fases decisivas.
El objetivo inmediato pasa por convertir todas estas piezas en un bloque fiable. La plantilla incorpora experiencia en categorías superiores, jóvenes con recorrido y futbolistas que conocen bien el entorno. Después de un curso difícil, Os Carrís vuelve a partir con un proyecto que quiere recuperar estabilidad y volver a mirar hacia la zona alta.