La salida de Manu Fernández, unida a la de Unai Núñez, despeja el camino para que Marco Garcés atienda una de las peticiones que todavía mantiene Claudio Giráldez para cerrar la plantilla.
El mercado del RC Celta vuelve a moverse por dentro. La marcha de Manu Fernández rumbo al Cádiz y la salida previa de Unai Núñez reducen el atasco en el eje de la defensa y abren una ventana para incorporar un central diestro antes del cierre del mercado.
La dirección deportiva que encabeza Marco Garcés dispone ahora de margen para buscar un perfil específico: un zaguero capaz de actuar preferentemente por el costado derecho y que encaje en una estructura defensiva en la que Giráldez ha alternado centrales puros con futbolistas de gran capacidad para iniciar juego desde atrás.
Un hueco que cambia el mapa de la defensa
El Celta cuenta actualmente con Javi Rodríguez, Yoel Lago, Carl Starfelt, Marcos Alonso y Abdoulaye Faye como principales alternativas en el centro de la zaga. La plantilla mantiene efectivos, pero la distribución de perfiles ha cambiado tras las salidas y el cuerpo técnico quiere recuperar equilibrio.
En las últimas semanas han aparecido ofrecimientos. Uno de los nombres que llegó a la mesa fue el danés Victor Nelsson, del Galatasaray, aunque esa vía no ha avanzado. También quedó atrás la opción de Abdul Mumin, que llegó a estar en Vigo antes de que la operación se frustrase y posteriormente firmase por el Girona.
La búsqueda del central no es, además, el único frente abierto. El Celta continúa pendiente de otras operaciones en el centro del campo y en ataque, con la zona ofensiva todavía bajo vigilancia y con movimientos que pueden depender de nuevas salidas.
Garcés entra en la fase decisiva
El calendario aprieta. Con la competición ya en marcha, cada entrenamiento y cada partido ofrece a Giráldez información para ajustar prioridades. El club no necesita fichar por cantidad, sino acertar en perfiles muy concretos.
La salida de Manu Fernández, canterano de Narón que había ganado presencia con el primer equipo, tiene por tanto una consecuencia deportiva inmediata: deja una ficha y un espacio real en la rotación. El Celta ya no está obligado a esperar para moverse por un central.
La recta final del mercado promete más actividad en A Sede. El objetivo es que el próximo movimiento no sea simplemente sumar una pieza, sino incorporar un defensa que complemente lo que ya tiene Giráldez y permita llegar al otoño con una zaga más equilibrada. La información institucional y deportiva del club puede consultarse en la web oficial del RC Celta.