El club reacciona a los altercados ocurridos en el centro de la ciudad italiana antes del amistoso ante el Genoa, precisamente en la víspera de un Trofeo Spagnolo nacido como símbolo contra la violencia
La previa del Genoa-Deportivo ha quedado marcada por acontecimientos que nada tienen que ver con el fútbol. El RC Deportivo emitió este sábado un comunicado oficial para condenar de manera “firme y absoluta” cualquier acto de violencia, intimidación o alteración del orden público, después de los incidentes registrados durante la madrugada en el centro histórico de Génova.
El club coruñés está recabando información sobre lo sucedido y mantiene contacto con las autoridades y organismos competentes. Además, deja abierta una vía importante: si se confirma la participación de personas vinculadas al entorno deportivista, estudiará la adopción de las medidas que estén dentro de sus competencias y de la legalidad vigente.
Todo sucede pocas horas antes de que el Dépor dispute a las 20:45 horas en el Luigi Ferraris el Trofeo Spagnolo, una cita que, precisamente, tiene entre sus razones de ser el recuerdo de una víctima de la violencia en el fútbol y el rechazo a este tipo de comportamientos.
La investigación italiana apunta a una acción organizada
Las primeras reconstrucciones difundidas por las autoridades italianas permiten aportar más contexto, aunque el Deportivo evita por ahora identificar o atribuir responsabilidades concretas mientras recopila información.
Según la investigación de la Digos, recogida por ANSA y Sky TG24, los incidentes se produjeron durante la madrugada en el centro histórico de Génova y habrían comenzado con una acción organizada por un grupo de ultras del Genoa contra aficionados desplazados del Deportivo.
La reconstrucción policial sitúa a seguidores deportivistas en la zona de Piazza delle Erbe. Posteriormente, alrededor de una treintena de individuos vinculados al entorno ultra genovés habrían acudido encapuchados y algunos portando barras. Durante los altercados también se utilizaron petardos y bengalas, provocando carreras entre quienes se encontraban en las calles y el cierre anticipado de varios establecimientos.
Por el momento, las informaciones procedentes de Italia no recogen heridos graves que hayan necesitado atención hospitalaria ni daños relevantes en los locales de la zona. La Digos trabaja con grabaciones de las cámaras de seguridad y testimonios y ya habría reconocido a algunas personas conocidas por las fuerzas del orden, incluidos individuos previamente sancionados con Daspo, la prohibición italiana de acceso a acontecimientos deportivos.
La Fiscalía de Génova también ha sido informada y los hechos serán trasladados al organismo italiano encargado de la seguridad en las manifestaciones deportivas.
El Deportivo marca distancias
La respuesta del club coruñés ha sido contundente.
El Dépor remarca que este tipo de comportamientos “no representan los valores del RC Deportivo ni del deportivismo” y los considera incompatibles con los principios de respeto, convivencia y responsabilidad que pretende defender dentro y fuera de los estadios.
La prudencia aparece, sin embargo, a la hora de señalar a los participantes.
El club habla de informaciones relativas a individuos desplazados a Génova con motivo del encuentro, pero no da por confirmada todavía su vinculación con el Deportivo. Esa distinción es importante mientras las autoridades italianas continúan tratando de identificar a quienes participaron en los altercados.
Solo después de conocer esos datos se valorarán posibles actuaciones.
El comunicado oficial del RC Deportivo termina reiterando que cualquier manifestación de violencia resulta incompatible con los valores de la institución.
La paradoja del Trofeo Spagnolo
El contexto hace que lo ocurrido resulte todavía más difícil de digerir.
El Deportivo viajó a Génova para participar en la 16ª edición del Trofeo Spagnolo, recuperado por el Genoa después de catorce años sin disputarse. M90 ya había contado la historia del torneo y la participación del Dépor en el Luigi Ferraris.
El trofeo recuerda a Vincenzo Claudio Spagnolo, seguidor del Genoa que murió después de ser apuñalado en los alrededores del Luigi Ferraris antes de un Genoa-Milan disputado en enero de 1995. Aquella tragedia dio origen meses después a la primera edición de una competición concebida para mantener viva su memoria.
La familia de Spagnolo estará presente este sábado en el estadio. El propio Genoa había explicado al anunciar el regreso del torneo que uno de los mensajes centrales de la jornada sería precisamente reafirmar el rechazo a la violencia.
Los incidentes de la madrugada chocan frontalmente con ese propósito.
Un partido concebido como un ejercicio de memoria y convivencia llega ahora rodeado por un despliegue de seguridad mucho mayor del previsto.
Máxima vigilancia alrededor del Luigi Ferraris
La policía italiana mantiene una atención especial de cara al partido de esta noche. Las autoridades han elevado las precauciones después de los altercados y continúan trabajando para esclarecer quiénes participaron y cómo se organizó el enfrentamiento.
El Genoa había comunicado durante esta semana que aproximadamente un centenar de entradas para el Trofeo Spagnolo habían sido adquiridas por seguidores del Deportivo.
El encuentro sigue programado para las 20:45 horas, como cierre de la gira italiana del conjunto de Antonio Hidalgo. La cita forma parte de una de las jornadas más cargadas del verano para el fútbol gallego.
Deportivamente, el Dépor llega después del 1-1 conseguido ante la Fiorentina con un gol de Bil Nsongo en el tramo final.
Pero durante las horas previas el balón ha quedado inevitablemente en segundo plano.
Un partido que esta noche necesita recuperar su verdadero significado
El Trofeo Spagnolo debía ser una fiesta alrededor del regreso del Genoa al Luigi Ferraris y un homenaje a una historia que lleva más de tres décadas recordando las consecuencias irreparables de la violencia asociada al fútbol.
Los acontecimientos de las últimas horas representan exactamente lo contrario.
El Deportivo ya ha establecido públicamente su posición: condena absoluta, colaboración con las autoridades y posibilidad de tomar medidas cuando se conozca con certeza quién participó en los incidentes.
Ahora queda en manos de la investigación separar responsabilidades individuales de las aficiones que esta noche acudirán al estadio simplemente para ver fútbol.
Porque pocas veces el lema de un torneo ha tenido que defenderse antes incluso de que ruede la pelota.
