Yoel Lago ha pasado en unos meses de pelear por minutos a convertirse en una de las piezas más fiables del Celta. A sus 22 años, el central de Mondariz ha participado en las siete jornadas de LaLiga y ha sido titular en seis, un dato que resume el salto de jerarquía que ha dado dentro de la defensa de Claudio Giráldez.
Su crecimiento no es solo una cuestión de continuidad. El canterano está jugando con más control, mejor lectura y una agresividad mucho más medida que en sus primeros partidos en la élite. El Celta ha encajado únicamente seis goles en siete jornadas y Yoel aparece ya como uno de los nombres que explican esa solidez defensiva.
De alternativa a fijo
La temporada empezó con competencia fuerte en el eje de la zaga. Carl Starfelt y Marcos Alonso partían con la experiencia y el peso de los últimos cursos, mientras el club incorporaba además nuevas piezas para ampliar la rotación. Sin embargo, Yoel ha ido ganando terreno hasta convertirse en el único central celeste que ha participado en todas las jornadas ligueras.
Solo ante el Athletic comenzó en el banquillo. Entró al descanso y, desde entonces, ha encadenado presencia constante. Según los datos publicados por AS, ya acumula 585 minutos en LaLiga, más que en toda su primera temporada en la élite y más de la mitad de lo que disputó el pasado curso.
El salto encaja con una tendencia que ya se veía desde el verano. El propio Celta le dio ficha definitiva del primer equipo y el dorsal 18, una decisión que contamos en M90 cuando Yoel pasó a ser jugador de pleno derecho de la primera plantilla.
Un central más maduro
La principal evolución está en el control. Yoel siempre ha sido un central agresivo al cruce, intenso en los duelos y con tendencia a jugar al límite. Ese perfil le permitió ganarse pronto a la grada, pero también le expuso a errores importantes.
La pasada temporada cometió dos penaltis consecutivos ante Barcelona y Villarreal en un tramo delicado. Giráldez mantuvo la confianza y el futbolista respondió con una recta final de crecimiento continuo. Ese aprendizaje se nota ahora: mantiene la intensidad, pero decide mejor cuándo salir, cuándo temporizar y cómo convivir con el riesgo.
El partido ante el Racing confirma el salto
La goleada por 5-0 ante el Racing fue una buena síntesis de su momento. El Celta necesitaba una actuación sólida para cortar la mala racha y Yoel respondió con uno de sus partidos más completos: firme en los duelos, limpio con balón y concentrado durante todo el encuentro.
El resultado dejó el foco en los goles de Hugo González, Ilaix Moriba, Miguel Román y Pablo Durán, pero la victoria también se construyó desde atrás. El Celta mantuvo la portería a cero y confirmó una tendencia defensiva que ya venía mostrando en las jornadas anteriores. La crónica completa del 5-0 ante el Racing reflejó ese cambio de sensaciones.
Una defensa que empieza a tener dueño
El crecimiento de Yoel llega además en un momento en el que Giráldez está redefiniendo jerarquías dentro de la plantilla. Ilaix recupera peso en el centro del campo, Miguel Román se consolida como organizador y varios jóvenes están ganando protagonismo. En ese contexto, el central de Mondariz se ha convertido en una de las certezas del inicio de temporada.
Ya no es solo una solución de cantera ni una alternativa puntual. Yoel Lago empieza a ejercer como uno de los líderes silenciosos de la defensa del Celta. Y, con 22 años, su margen de crecimiento sigue siendo enorme.
Su evolución encaja además con el nuevo equilibrio del equipo, que analizamos en la pieza sobre las nuevas jerarquías que dejó la goleada al Racing.