El fútbol de Oroso ya tiene una nueva cita en su calendario y un primer campeón. La ED Xuventude Oroso se adjudicó la edición inaugural del Torneo Concello de Oroso, celebrado en el Municipal Lino Balado con los cuatro clubes del municipio y con una jornada que mezcló competición, convivencia y memoria.
El torneo reunió a Xuventude Oroso, SD Deixebre, Sigüeiro FC y Atlético Orosino. Después de los encuentros disputados durante la tarde, el Xuventude terminó en primera posición, por delante del Deixebre. El Sigüeiro fue tercero y el Atlético Orosino cerró la clasificación.
Cuatro clubes alrededor del mismo campo
La primera edición nació con una idea que va más allá del resultado: juntar en una misma tarde a las entidades futbolísticas del municipio y reforzar los vínculos entre estructuras que comparten territorio, jugadores, familias y muchas horas de fútbol modesto.
El Lino Balado reunió a futbolistas, cuerpos técnicos, directivas y aficionados en una cita que el Concello pretende consolidar. Para el Sigüeiro, además, el torneo llega en un verano de nueva etapa deportiva después de recuperar un proyecto propio para la temporada 2026/27.
Un homenaje a más de veinte años de trabajo
La jornada dejó también uno de esos momentos que explican buena parte de lo que sostiene al fútbol local cuando se apagan los focos. El Concello homenajeó a Tonecho Liñares, del Sigüeiro FC; José Ferro, de la ED Xuventude Oroso; y José María Rama, de la SD Deixebre.
Los tres han estado durante más de dos décadas al frente de sus respectivos clubes y ahora dejan paso a nuevas responsabilidades. El reconocimiento puso el foco en un trabajo de despacho, campo y organización que rara vez aparece en los marcadores, pero sin el que el fútbol aficionado y de base difícilmente tendría continuidad.
El alcalde de Oroso, Álex Doval, resumió el sentido del homenaje con una frase sencilla durante el acto: «É de ben nacidos ser agradecidos».
Un primer campeón y una cita con voluntad de continuidad
El Concello de Oroso confirmó el triunfo del Xuventude y su intención de que el torneo tenga continuidad en próximos años.
El primer trofeo ya tiene dueño. El reto ahora es que la fotografía de cuatro clubes compartiendo jornada en el Lino Balado deje de ser una excepción y se convierta en una tradición más del fútbol de Oroso.
