El pasado sábado, un partido de la Tercera Federación gallega vivió un hecho inusual: en el Céltiga-Somozas jugaron cuatro guardametas. Táboas y Danés comenzaron defendiendo las porterías de ambos equipos, pero Guillermo y Mateo fueron quienes remataron el partido entre los palos.
La de portero es una de las posiciones más estables en los equipos. Circunstancias excepcionales, habitualmente lesiones, o expulsiones, provocan que un técnico incorpore al meta suplente durante el transcurso de un partido. Esas mismas circunstancias concurrieron en el choque sábado celebrado en el Salvador Otero.
La lesión de Táboas obliga al primer relevo
Luis Carro atendió a las indicaciones de Táboas y lo reemplazó por Guillermo en el minuto 33. El portero local había sentido molestias en un aductor cuando golpeaba la pelota y abandonó el juego por precaución. Hasta mañana no se tendrá un conocimiento claro del alcance de dichas molestias.
El partido se decidió al final, y sería un partido más de no ser porque los visitantes también tuvieron que incorporar al meta suplente.
El Somozas, una jornada más, no fue capaz de traducir su buen juego en el marcador y, a última hora, salvó los muebles al igualar el gol del nipón Nunokawa gracias al acierto de Lucas. El ex del Alondras, uno de los futbolistas con mayor proyección de la Tercera Federación gallega, pudo empatar superando el espagat de Guillermo, que realizó una notable actuación, salvando varias ocasiones de gol de los visitantes.
Danés ve la roja y Mateo detiene el penalti
En los últimos instantes, una desafortunada y lejana cesión sobre Danés fue interceptada por Yeray. Al meta unionista no le quedó otra que agarrarlo cuando entraba en el área para que no firmara la victoria local entrando solo con la pelota en la portería.
Stili, que no había agotado ni ventanas, ni cambios, tuvo la suerte de poder incorporar al suplente Mateo, que jugaría su primer minuto oficial con el Somozas, para ver si podía convertirse en el héroe del partido deteniendo el penalti. Como el ex del Lugo reconoció en una entrevista concedida a la Radio Gallega al final del choque,, saltó al campo con el informe de Samu Martínez, el entrenador de porteros del cuadro verdiblanco, en la cabeza. Conocía el lado de disparo habitual de Cellerino y, pese al potente disparo del argentino, se lanzó a su derecha, mantuvo la mano dura y rechazó el esférico. Luego, le acompañó la suerte. El punta local se hizo con el rechazó, pero lo desaprovechó chutando al larguero.
Más allá de la gran actuación de los dos porteros suplentes en el partido, el detalle es lo inusual de que los dos contendientes hubiesen tenido que terminar el partido con los cancerberos suplentes.
Un precedente en 2019, también con el Somozas
El dato resulta tan infrecuente que es la primera vez que se produce en la nueva Tercera Federación gallega. Para ver un caso semejante habría que acudir a la temporada 2018/19 y, curiosamente, también teniendo al Somozas como protagonista.
El 03/02/2019, en la jornada 22, Manuel Losada, técnico del Porriño Industrial, y Manolo García, del Somozas, vieron como sus equipos acababan el choque de Lourambal con jugadores diferentes a los titulares entre los palos. A los 72 minutos, Cedrón debió ocupar la posición del lesionado David en el lado verdiblanco. Posteriormente, en el minuto 87, el colegiado coruñés, García Gómez, debió expulsar al cancerbero local, Fernando, que evitó de manera antirreglamentaria una clara ocasión de gol somocista. Losada ya había gastado los cambios y debió poner entre los palos al central Alberto García. Solo los dos jugadores unionistas se marcharon de Lourambal con la portería en blanco porque Gerardo, que anotó los dos goles del partido, se encargó de batir, primero e Fernando y, en el último minuto, al defensa industrialista.
