El Deportivo acumula tres expulsiones en ocho jornadas, pero no todas cuentan la misma historia. Angeliño dejó al equipo con diez en el minuto 58 frente al Sevilla; Altimira y Amatucci fueron expulsados al final de sus partidos. El coste aparece en dos momentos: lo que cambia durante el encuentro y el jugador que después se pierde por sanción.
Las estadísticas de LaLiga registran una roja para cada uno de los tres futbolistas. La última llegó en la derrota por 3-2 en Anoeta, cuando el Dépor buscaba completar su reacción.
Tres expulsiones con situaciones diferentes
| Jugador | Rival | Momento | Tipo |
|---|---|---|---|
| Adrià Altimira | Valencia | Minuto 90 | Doble amarilla |
| Angeliño | Sevilla | Minuto 58 | Roja directa |
| Lorenzo Amatucci | Real Sociedad | Minuto 90 | Roja directa |
La crónica del club ante el Valencia explica que Altimira recibió la primera amarilla por una entrada y la segunda por una reacción que el árbitro consideró menosprecio. El Deportivo ganó aquel partido por 3-1.
Frente al Sevilla, Angeliño fue expulsado por una entrada a Miguel Sierra. El gol visitante había llegado en el minuto 52, seis antes de la roja, como recoge la relación oficial del encuentro. La inferioridad complicó la búsqueda del empate, aunque no explica el tanto ya encajado.
Corregir la reacción y proteger la transición
La secuencia obliga a distinguir las soluciones. En el caso de una segunda amarilla por la reacción al árbitro, el margen de mejora está en el control de esa respuesta. En una falta sobre un rival que progresa, el análisis también debe mirar la jugada anterior: cómo se pierde el balón, qué cobertura queda y qué alternativas tiene quien llega al duelo.
Esa lectura táctica no convierte automáticamente cada roja en un fallo del sistema. Permite revisar la acción completa y buscar soluciones antes de que el último defensor o el centrocampista tenga que resolver una situación comprometida.
El siguiente coste está en la disponibilidad
La expulsión de Amatucci abre un posible problema para el siguiente compromiso, ante el Levante. A la espera de la resolución disciplinaria, el italiano queda expuesto a una sanción que obligaría a Hidalgo a reorganizar el equipo. El técnico ya discrepó de la decisión arbitral en Anoeta, pero esa valoración y la preparación del siguiente partido son cuestiones distintas.
AS recuerda que el Dépor solo sufrió dos expulsiones en las 42 jornadas de la pasada Liga. El contraste es importante, aunque ocho partidos ofrecen una muestra demasiado corta para pronosticar cuántas rojas habrá al final o convertirlas en una sentencia sobre la clasificación.
El objetivo práctico es reducir las ausencias y conservar once jugadores durante más tiempo. Una expulsión en el 58 y otra en el 90 tienen efectos distintos sobre el juego; ambas pueden obligar al entrenador a cambiar sus planes para la jornada siguiente.
Imagen de recurso de fútbol. Foto: Carlos Ibáñez / Unsplash (licencia Unsplash).
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