El Atlético de Madrid respondió con carácter a la exigencia europea y firmó una goleada incontestable ante el Brujas en el Metropolitano (4-1), impulsado por un Alexander Sorloth en estado de gracia que, con un triplete demoledor, lideró a los de Diego Simeone hacia los octavos de final de la Champions League y reavivó la ilusión rojiblanca en el momento clave de la temporada.
Tras el 3-3 de la ida en Bélgica, la eliminatoria quedó definitivamente inclinada del lado colchonero con una actuación de autoridad en casa. El Atlético vuelve a situarse entre los 16 mejores del continente y mantiene vivas sus aspiraciones europeas en un curso donde LaLiga se ha complicado y la Copa del Rey aparece como la otra gran vía hacia el éxito.
Transición letal y primer zarpazo de Sorloth
El Atlético salió decidido a imponer su ritmo. Intensidad en la presión, repliegue solidario y verticalidad en cuanto recuperaba. El primer golpe llegó tras una acción que define el manual de Simeone: saque largo de Jan Oblak, ruptura al espacio y definición sin titubeos.
Alexander Sorloth atacó el envío con determinación, se perfiló dentro del área y cruzó un zurdazo imparable. El Metropolitano explotó. El 1-0 no solo adelantaba al Atlético, también marcaba territorio.
El balón parado castiga y el Brujas cree
Sin embargo, la fragilidad defensiva volvió a aparecer. El Brujas encontró premio en una jugada a balón parado. Córner al primer palo, prolongación y Joel Ordóñez apareció prácticamente sobre la línea para empujar el empate.
El 1-1 devolvía el suspense a la noche y confirmaba una estadística preocupante: el Atlético había encajado al menos un gol en todos sus partidos de esta Champions. Durante varios minutos, la eliminatoria volvió a estar abierta y el nerviosismo se dejó sentir en la grada.
Johnny Cardoso cambia el rumbo
El paso por vestuarios activó la versión más decidida del conjunto rojiblanco. Apenas iniciado el segundo tiempo, un rechace en la frontal quedó suelto y Johnny Cardoso lo aprovechó con un disparo seco desde la media luna que sorprendió al guardameta belga.
El 2-1 supuso un punto de inflexión. El Atlético recuperó confianza, ajustó líneas y comenzó a manejar el encuentro con mayor criterio, reduciendo los espacios y obligando al Brujas a correr detrás del balón.
Griezmann acelera y Sorloth firma su obra maestra
Con el partido aún exigente, Diego Simeone movió ficha. Antoine Griezmann ingresó en el campo y su presencia dio otro aire al ataque. Participativo entre líneas, generó ventajas y activó las bandas.
El tercer tanto nació de una triangulación fluida. Griezmann combinó con Ademola Lookman, que filtró un pase medido al corazón del área. Allí apareció de nuevo Sorloth para definir con serenidad y poner el 3-1 que desataba la tranquilidad definitiva.
Pero el noruego quería cerrar la noche con sello propio. A falta de pocos minutos, Matteo Ruggeri colgó un centro preciso y Sorloth atacó el espacio con potencia para rematar con la derecha y completar su triplete. Ovación cerrada y balón a casa.
Julián Álvarez, trabajo invisible pero necesario
Menos protagonista en el marcador, Julián Álvarez aportó movilidad, presión constante y desmarques que abrieron espacios. No fue su noche en cifras, pero sí en compromiso táctico, ayudando a fijar centrales y a sostener el bloque alto.
Inglaterra en el horizonte y temporada en juego
Con el 4-1 final, el Atlético se convierte en el segundo equipo español clasificado para octavos, junto al FC Barcelona, que accedió directamente tras la fase regular. El próximo rival saldrá del bombo inglés: Liverpool o Tottenham esperan en el sorteo.
El equipo de Simeone, cuarto en LaLiga y lejos del liderato, concentra ahora sus aspiraciones en la Champions y en la Copa del Rey, donde ya está en semifinales. La temporada rojiblanca entra en terreno decisivo.
Si Sorloth mantiene este nivel de contundencia y el equipo ajusta sus desconexiones defensivas, el Atlético puede aspirar a competir contra cualquiera. Europa vuelve a latir en rojo y blanco.