El interés del Deportivo por Lucas Vázquez no fue solo una posibilidad deslizada durante el mercado. Fernando Soriano ha confirmado que llegó a reunirse personalmente con el futbolista de Curtis para intentar convencerlo de que regresase a Galicia y se incorporase al proyecto blanquiazul.
El director de fútbol del Dépor lo explicó en Radioestadio Noche, de Onda Cero, una vez cerrado ya el mercado de verano. La operación no terminó cuajando, pero la revelación de Soriano permite medir hasta dónde llegó realmente una vía que M90 ya había contado durante agosto, cuando el Deportivo reactivó los contactos por Lucas Vázquez.
Una reunión para intentar convencer a Lucas
Soriano confirmó que se sentó con Lucas Vázquez con la intención de explicarle el proyecto y explorar de forma directa la posibilidad de vestir de blanquiazul. No se trató, por tanto, de una simple consulta entre intermediarios ni de uno de tantos nombres que circulan en las últimas semanas de mercado.
El futbolista gallego, nacido en Curtis, pertenece al Bayer Leverkusen y tiene contrato en vigor con el club alemán. Ese contexto contractual y, sobre todo, las dimensiones económicas de una operación de este nivel terminaron alejando el acuerdo.
El propio Soriano ha dejado claro en las últimas horas que el Deportivo tuvo que hilar muy fino para completar el mercado. El club consiguió inscribir sobre la bocina a Marc Casadó y José María Giménez y, aun así, cerró la ventana conservando margen dentro de su límite salarial. Lucas, sin embargo, planteaba un escenario distinto por su contrato y su ficha.
La puerta no queda completamente cerrada
La parte más interesante del relato no está solo en lo que ocurrió, sino también en lo que puede ocurrir más adelante. Según la información publicada por Onda Cero tras la conversación con Soriano, la puerta a Lucas Vázquez no queda clausurada de manera definitiva si en el futuro se dan las condiciones adecuadas.
Eso no significa que exista ahora mismo una negociación abierta ni que el fichaje esté próximo. El mercado español ya está cerrado y Lucas sigue siendo jugador del Bayer Leverkusen. Pero sí confirma que el nombre del gallego responde a un interés real y sostenido de la dirección deportiva deportivista, no a una operación ficticia de cierre de mercado.
La tentativa encaja, además, con la línea de trabajo que ha permitido al Deportivo atraer futbolistas de un perfil muy superior al habitual para un recién ascendido. Soriano explicaba esta semana que el club está logrando construir una marca capaz de convencer por su historia, su afición y la estabilidad del proyecto, una idea que desarrolló en su balance del nuevo Dépor.
Un mercado que ha cambiado la escala del Deportivo
La reunión con Lucas Vázquez ayuda también a entender la ambición con la que el Deportivo encaró el verano. Aubameyang abrió una ventana que después permitió cerrar incorporaciones como Adama Traoré, José María Giménez o Marc Casadó, nombres que hace unos meses parecían fuera del alcance inmediato de un club que acababa de regresar a Primera División.
Lucas no llegó, pero el hecho de que el Dépor pudiese sentarse a negociar seriamente con un futbolista de su trayectoria es otra señal del cambio de escala. Esta vez no hubo foto con la camiseta ni anuncio oficial, pero sí hubo algo más que humo: hubo reunión, intento real y una puerta que Soriano, al menos públicamente, no termina de cerrar.