Dos cruces igualados, dos prórrogas y un cartel de semifinales con cuatro pesos pesados
Los cuartos de final del Mundial 2026 se cerraron este sábado con dos partidos que necesitaron el tiempo extra para decidirse. Inglaterra remontó a Noruega en Miami (2-1) con un doblete de Jude Bellingham y Argentina doblegó a Suiza en Kansas City (3-1) con dos goles en la segunda prórroga. Con estos resultados, el torneo ya conoce a sus cuatro semifinalistas: España, Francia, Inglaterra y Argentina, un póker de candidatos que puedes seguir al detalle en nuestra página de resultados del Mundial actualizada en tiempo real.
Bellingham rescata a una Inglaterra que volvió a sufrir
El Noruega-Inglaterra prometía un duelo de arietes entre Erling Haaland y Harry Kane, pero el partido acabó teniendo otro dueño. Jude Bellingham, que ya había firmado un doblete ante México en octavos, repitió receta en el momento más delicado: Andreas Schjelderup había adelantado a los nórdicos en el minuto 36 con un zurdazo cruzado que tocó el palo antes de entrar, e Inglaterra empataba justo antes del descanso gracias al madridista, que se zafó de dos defensas dentro del área para batir a Nyland con la zurda.
La segunda parte fue un ejercicio de resistencia para los de Thomas Tuchel. Noruega llegó a marcar por medio de Heggem, pero el VAR anuló el tanto por una falta previa en la ejecución del córner, y Ajer estrelló un cabezazo en el larguero que pudo cambiar la eliminatoria. Con el cruce abocado al alargue, Bellingham volvió a aparecer en el 93′ para firmar el 2-1 definitivo. Ya suma seis goles en el torneo y sostiene, medio siglo después del único título inglés, el sueño de una segunda estrella. Noruega, por su parte, se despide con la mejor actuación mundialista de su historia: nunca antes había alcanzado unos cuartos de final.
Argentina, más sufrimiento del esperado ante una Suiza reducida a diez
En Kansas City, la vigente campeona arrancó como un vendaval: Alexis Mac Allister cabeceó a la red un córner botado por Leo Messi en el minuto 10 y todo apuntaba a una noche plácida. Pero Suiza, invicta hasta entonces en el torneo, demostró por qué había vuelto a unos cuartos de final 72 años después. Dan Ndoye igualó en el 67′ y ni siquiera la expulsión de Breel Embolo cinco minutos más tarde —el VAR corrigió la decisión inicial y sancionó al delantero por simulación— descompuso el bloque helvético.
La Albiceleste se topó una y otra vez con una defensa cerrada y con un Messi al que le anularon el mano a mano decisivo. Hubo que esperar al segundo tiempo de la prórroga para que Julián Álvarez, en el 112′, desatascara el cruce, y Lautaro Martínez sentenciara en el 121′. Argentina sigue invicta en el torneo, con pleno de victorias, y mantiene viva una gesta que nadie logra desde hace más de seis décadas: revalidar el título mundial, algo que no ocurre desde el Brasil de 1962, como recuerda la propia FIFA en su web oficial del torneo.
España-Francia y Argentina-Inglaterra: dos semifinales de máximo voltaje
El cuadro final no admite discusión. España, que selló su billete con la remontada de Mikel Merino ante Bélgica, se medirá a Francia el martes 14 de julio en un clásico reciente del fútbol europeo que se ha decantado del lado español en los últimos cruces. Un día después, el miércoles 15 en Atlanta, Argentina e Inglaterra reeditarán una de las rivalidades más cargadas de historia del fútbol mundial, con la final del domingo 19 de julio como premio.
Quedan tres partidos para conocer al campeón y las cuatro selecciones llegan con argumentos: el fútbol coral de España, el vendaval ofensivo de Francia, el momento estelar de Bellingham y la resiliencia de una Argentina que ha sobrevivido a dos prórrogas y a una remontada épica ante Egipto. Pocas veces unas semifinales habían reunido tanto favorito junto.