El Arenteiro, contra las cuerdas: el miércoles se agota el plazo para inscribirse en Tercera RFEF
El futuro del CD Arenteiro sigue sin despejarse, y el reloj corre en su contra. El club de O Carballiño, que ya descendió administrativamente de Segunda a Tercera RFEF por impagos, se enfrenta ahora a la posibilidad de no poder ni siquiera competir en esa categoría: este miércoles a las dos de la tarde termina el plazo para inscribir al equipo, y para lograrlo tendría que estar al día con la deuda federativa y depositar un aval que podría rondar los 200.000 euros.
Una gestión económica que ha ido a más: de 1,8 a cerca de 3 millones de deuda
La gravedad de la situación se conoció con más detalle el pasado 3 de junio, cuando el entonces presidente Argimiro Marnotes anunció su dimisión y reconoció deudas con jugadores, cuerpo técnico, empleados y proveedores por un montante que rondaba entonces el millón ochocientos mil euros. Tras su marcha, asumió el cargo Francisco Vázquez Rogel, empresario del sector inmobiliario de 52 años, quien en su presentación ante unos 130 socios reunidos en Espiñedo elevó la cifra: la deuda rondaría ya los tres millones de euros, «más los muertos que puedan aparecer en el armario», según sus propias palabras.
Reuniones sin resultados visibles y una tercera asamblea en menos de un mes
Desde su llegada, el nuevo presidente ha mantenido reuniones con la Federación Gallega, la Seguridad Social y Hacienda para conocer el alcance exacto de la deuda, además de registrar formalmente la nueva junta directiva —completada por Aitor «Fiti» González como secretario y Katty Álvarez como tesorera— tanto en la Xunta como en la Federación. Pese a ello, no se ha anunciado ninguna solución concreta hasta el momento, y está prevista una nueva asamblea informativa para este jueves o viernes, la tercera en menos de un mes, en la que previsiblemente se conocerá si el club logra competir esta temporada o si se confirma el temido cierre.
Preferente, la última puerta si no llega a tiempo a Tercera
Si el Arenteiro no consigue regularizar su situación con la Federación antes del plazo del miércoles, todavía quedaría la opción de competir en Preferente, tres categorías por debajo de donde militaba la pasada temporada, una alternativa que alargaría la agonía del club pero que al menos evitaría la desaparición inmediata. En paralelo, la entidad ha mantenido también contactos con el equipo femenino y con los equipos de la base, en un contexto que fuentes del club describen como «un castillo de naipes que se puede derrumbar en cualquier momento». Mientras tanto, la plaza que el Arenteiro dejó vacante en Segunda RFEF por su descenso administrativo debería ser ocupada en los próximos días por el Atlético Astorga o el filial del Real Madrid, después de que la Federación fijase un precio de 380.464 euros por cada una de las plazas liberadas por los descensos administrativos de esta temporada, uno de los movimientos que marcarán el reparto del fútbol gallego esta temporada.