El centrocampista asturiano valoró el empate del Deportivo ante la Fiorentina destacando la actitud del grupo, aunque reconoció que todavía quedan matices por pulir de cara al estreno liguero.
El empate a uno cosechado en el Curva Fiesole dejó sensaciones encontradas en el vestuario blanquiazul. El conjunto de Antonio Hidalgo compitió de tú a tú a un rival de la Serie A durante buena parte del encuentro, se vio por delante en el marcador cuando parecía que el resultado se le escapaba, y solo cedió el empate en los minutos finales antes de que Bil Nsongo firmara la igualada que certificó el 1-1 definitivo.
Un rival de entidad para medir el nivel
Riki fue uno de los futbolistas que compareció ante los medios tras el pitido final en Italia. El asturiano subrayó que el equipo sabía de antemano que se enfrentaba a un adversario de entidad, acostumbrado a competir en una de las ligas más exigentes de Europa, y que precisamente por eso el partido servía como un termómetro fiable en pleno proceso de pretemporada.
El centrocampista fue autocrítico con algunos aspectos del juego coruñés, pero puso en valor por encima de todo la capacidad de respuesta del grupo. «Tenemos que ajustar alguna cosa, pero el equipo ha competido hasta el final», resumió, en una idea que conecta con el mensaje que ha tratado de transmitir el cuerpo técnico durante toda la gira italiana: la pretemporada no se mide solo en resultados, sino en la solidez con la que el equipo afronta los tramos complicados de los partidos.
Una gira que sirve para medir fuerzas
El choque ante la Fiorentina llegaba después de un primer tramo de pretemporada con luces y sombras: victoria ante el Lugo, tablas ante el St. Pauli y un correcto empate a cero en el Carlos Tartiere. Italia suponía un salto de exigencia, con dos citas de entidad antes del regreso a A Coruña. La agenda completa de la pretemporada deportivista recoge cómo el calendario se ha ido intensificando semana a semana, con Coverciano como cuartel general durante los días en suelo transalpino.
Ese salto de nivel también ha coincidido con la incorporación de piezas de gran experiencia en la plantilla. La reciente llegada de Angeliño, futbolista con recorrido en competición europea, aporta un perfil que puede resultar valioso en los momentos de un partido en los que, como reconocía Riki, hace falta ajustar detalles para no ceder ventajas ya conseguidas.
Genoa, la siguiente prueba en Italia
El calendario no da tregua. Tras el ensayo frente a los de la Toscana, el Deportivo afrontará este sábado su segunda cita en suelo italiano, esta vez ante el Genoa en el estadio Luigi Ferraris, dentro del histórico Trofeo Spagnolo. Será otra oportunidad para seguir puliendo automatismos antes de que el equipo regrese a Galicia para completar la recta final de la preparación, ya con la vista puesta en el estreno oficial en Primera División.
Antonio Hidalgo ha ido rotando efectivos partido tras partido para dar minutos a todo el bloque, una gestión que también ha permitido a los recién llegados adaptarse al sistema de juego con mayor rapidez. En ese contexto, el mensaje de Riki adquiere un valor añadido: el vestuario asume que el resultado ante la Fiorentina, sin ser el objetivo final de la pretemporada, sí sirve para calibrar dónde está el equipo a apenas unas semanas del inicio liguero.
La mentalidad como bandera
Más allá del marcador, el mensaje que ha calado en el vestuario es el de la mentalidad competitiva. El propio Riki insistió en que el equipo no bajó los brazos ni siquiera cuando el partido se puso cuesta arriba, algo que el cuerpo técnico viene reclamando desde el arranque de la pretemporada como seña de identidad de cara al reto de Primera División.
Esa capacidad de reacción, unida a la llegada de futbolistas de galones como Angeliño, dibuja un Deportivo que busca compaginar ambición y humildad en un verano marcado por refuerzos de calado. Para más detalles sobre la actualidad del club, cantera, plantilla y calendario oficial, puede consultarse la web oficial del RC Deportivo.
El objetivo ahora pasa por seguir sumando minutos de calidad antes del debut liguero, con Génova como siguiente parada de una gira italiana que está sirviendo para poner a prueba tanto el fondo de armario como la fortaleza mental de un grupo que, según sus propios protagonistas, no está dispuesto a relajarse pese a los buenos mimbres con los que afronta la nueva temporada.