El técnico mariñano valora la temporada pese a caer en la final de la Copa Diputación y en el playoff de ascenso
El Ribadeo cerró su temporada con dos derrotas dolorosas en pocos días: la eliminación en la fase de ascenso a Preferente frente al Gondomar, y la final de la Copa Diputación perdida en los penaltis ante el Guntín, tras un 1-1 en A Magdalena con goles de Pablo Castrín y del propio Dani, jugador del conjunto guntinés. Pese a quedarse sin trofeo en el último suspiro, el entrenador Dani Moirón hace un balance muy positivo del curso: «A campaña segue sendo de notable alto. Pelexamos por todo ata o final e quedamos na beira, pero creo que non empaña todo o bo que fixemos».
Más allá de los resultados, Moirón destaca la transformación del proyecto tras el descenso de la temporada anterior. «Víñamos do descenso e cambiamos completamente de proxecto porque apostamos por xente da zona. Trátase de xente nova, moita debutante en Primeira Futgal, e creo que agora temos un bloque moi forte», explica el técnico, que apuesta claramente por el arraigo local como seña de identidad del nuevo Ribadeo.
El crecimiento, según Moirón, también se ha notado fuera del campo. «Volveu moita xente ao campo e notamos o seu apoio», asegura, destacando el sentimiento de pertenencia de jugadores como Castrín o Álex Meitín, que sin ser de la localidad llevan ya varios años vinculados al club.
El técnico, que comenzó la temporada como director deportivo y regresó al banquillo tras la salida de Diego Bermúdez, todavía no ha decidido si seguirá compaginando ambos cargos: «Aínda non sei que farei (…) teño tamén unha situación persoal complexa, hai que avaliar varios factores», reconoce. Lo que sí tiene claro es la estrategia de mercado: «A idea é que renoven a maioría de xogadores e logo, cando saibamos quen segue e quen non, mirar que nos falta e acabar de armar un plantel competitivo».
El objetivo para la próxima campaña será de nuevo el regreso a Preferente, aunque el técnico es consciente de la dificultad que entraña el formato actual de un solo ascenso directo. El fútbol gallego de las categorías regionales sigue ofreciendo historias de crecimiento como la del conjunto mariñano, que pese a no levantar ningún título esta temporada, deja sentadas las bases de un proyecto con vocación de futuro.