Javi Vázquez quiere que la primera victoria del Racing no cambie el tono del grupo. El técnico ferrolano insistió este viernes en una idea que repitió varias veces durante la previa ante el Barakaldo: estabilidad. Ni el mal arranque convertía al equipo en un desastre ni el 3-2 ante el Real Unión significa que todo esté hecho.
La victoria del pasado fin de semana sí tuvo, eso sí, un efecto importante en el vestuario. Vázquez admitió que el triunfo sirvió para “romper ciertas barreras” y liberar a un grupo que llegaba condicionado por las dos primeras jornadas.
“Fue una victoria timing”
El entrenador definió el triunfo como una de esas “victorias timing”, importantes no solo por los tres puntos, sino por el momento en el que llegan. Para Vázquez, el partido ante el Real Unión permitió comprobar que el equipo podía competir mejor, conectar con A Malata y quitarse parte de la carga mental acumulada en el inicio.
“Veo un equipo que al menos se ha quitado ciertas losas que había encima”, explicó el técnico, que destacó especialmente el apoyo de la afición incluso cuando el Racing todavía no se había puesto por delante.
El mensaje enlaza con una de las conclusiones que dejó el 3-2: el Racing mejoró mucho con balón, pero todavía tiene trabajo por hacer para cerrar los encuentros.
El aviso por los minutos finales
Vázquez reconoció que el tramo final ante el Real Unión también dejó aprendizaje. Con 3-0, el Racing bajó el ritmo y permitió dos goles que comprimieron el marcador. El técnico entiende que hubo una relajación natural por el contexto, pero también señaló margen de mejora táctica.
“Hasta que no pita el árbitro, nada”, resumió. A nivel estructural, explicó que el cuerpo técnico podía haber protegido mejor los últimos minutos, por ejemplo acercando un pivote a los dos puntas rivales o cerrando con una estructura de tres centrales.
Un Barakaldo “agresivo” y muy reconocible
Sobre el rival, Vázquez fue claro. Definió al Barakaldo como “un equipazo” y destacó la continuidad de un proyecto que mantiene cuerpo técnico, identidad y una forma de competir muy reconocible.
Espera un equipo agresivo sin balón, con capacidad para saltar alto, pero también para replegar en bloque medio compacto. Con balón, subrayó su tendencia a jugar directo, vivir en campo contrario y cargar rápido el área.
El Racing recibe al Barakaldo este sábado en A Malata a las 16:30 horas, en un partido que volverá a estar condicionado por las obras del estadio. El club mantendrá reubicaciones, accesos especiales y el dispositivo de tráfico de la jornada anterior.
Endika Buján, partido especial
La cita tendrá además un componente personal para Endika Buján, natural de Barakaldo y con pasado en el club vizcaíno. Vázquez destacó su verticalidad, su capacidad para encarar y, sobre todo, su implicación sin balón.
El entrenador puso como ejemplo la presión que precedió al segundo gol ante el Real Unión y la cantidad de esfuerzos defensivos que repitió durante el partido. Para Vázquez, ese comportamiento representa precisamente el tipo de equipo que quiere construir: agresivo, reconocible y capaz de mantener la intensidad con independencia del marcador.
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