Javi Vázquez no escondió su malestar por el 2-0 del Racing de Ferrol en Anduva. La derrota contra el Mirandés le dejó una frustración que tardó varios días en sacudirse, aunque el análisis del entrenador va más allá del resultado: considera que su equipo hizo una primera parte de mucho nivel y localiza el mayor problema en el desorden que apareció después, cuando las prisas por empatar abrieron el partido. El sábado, ante la Ponferradina, quiere recuperar la mejor versión del Racing sin que el marcador le haga perder la cabeza.
«Me costó limpiarme un poco de la frustración», reconoció el técnico en la rueda de prensa previa al duelo, difundida este viernes por el canal oficial del Racing Club Ferrol. No fue, sin embargo, una comparecencia de reproches. Su diagnóstico pasa por mantener la estabilidad y separar una derrota de las cosas que el equipo considera que está haciendo bien.
El problema no fue jugar con dos delanteros: fue perder el orden
Vázquez explicó por qué cambió su propuesta durante la segunda parte en Miranda. En el primer tiempo, el Racing había encontrado situaciones para centrar con frecuencia, pero no suficientes futbolistas para atacar esos envíos. La entrada de dos referencias más adelantadas buscaba aumentar la presencia en el área ante un Mirandés que se agrupaba en un 5-3-2. El ajuste no tuvo el efecto esperado.
El entrenador no reniega de la intención de aquel movimiento. Su autocrítica se dirige a lo que vino después: con el paso de los minutos y el 1-0 en contra, la búsqueda del empate rompió las distancias entre líneas. El equipo llegaba a campo contrario, pero ya no protegía con el mismo criterio las pérdidas de balón. Según su lectura, el Racing pasó de tener opciones para igualar a exponerse demasiado a recibir el segundo.
La reflexión encaja con la idea que repitió en sala de prensa: la organización no puede depender del resultado. Contra la Ponferradina, un rival que espera competitivo y bien trabajado, pretende sostener durante los noventa minutos el orden que sí reconoce en buena parte de la actuación de Anduva.
Una primera parte que el entrenador pone por encima de algunas victorias
La derrota no cambió su evaluación de los primeros 45 minutos. Vázquez sostuvo que el Mirandés apenas logró crear peligro mientras el Racing mantuvo su estructura defensiva y que, pese a ir por detrás en el marcador, el conjunto ferrolano controló muchos de los escenarios del juego. Incluso considera que ese primer periodo fue mejor que otros disputados en encuentros que acabaron con victoria.
Por eso reivindicó una idea que considera esencial en Primera Federación: un equipo puede cumplir buena parte de su plan y acabar perdiendo. También puede ganar sin dominar tanto como desea. El objetivo no es confundir el marcador de cada sábado con la evolución real de la plantilla.
El Racing de A Malata, la defensa y el desafío de Nafti
El técnico elogió especialmente la capacidad de sus futbolistas para defender de forma compacta, ayudar al compañero y cerrar espacios de transición. Esa solidez ayuda a explicar el pleno de victorias del Racing en A Malata y las cifras de su próximo rival. Está satisfecho tanto con el manejo de la posesión como con la posibilidad de jugar más directo cuando el partido lo pide. Y asegura que el cuerpo técnico ya trabaja en nuevas soluciones para evitar que los rivales descifren con facilidad los mecanismos racinguistas.
Enfrente estará una Ponferradina dirigida por Mehdi Nafti, con una baja importante en el centro del campo: Fede San Emeterio no podrá jugar por sanción. Vázquez reconoció el peso del mediocentro en el equipo berciano, pero evitó interpretar su ausencia como una ventaja definitiva. La Ponferradina dispone de alternativas y el plan del Racing deberá prepararse para diferentes perfiles de futbolistas.
Los bercianos llegan además después de superar al Llanera en la Copa del Rey por penaltis, tras disputar una prórroga. Nafti ha reconocido que esa eliminatoria exigió gestionar las cargas de los jugadores durante la semana. La ausencia de San Emeterio y ese desgaste son dos circunstancias del rival, no garantías de que el Racing vaya a disponer de un partido sencillo.
La clasificación puede esperar; las tarjetas, también
Vázquez también respondió sobre la posición del Racing en la tabla. Contó que la consultó una vez, después de prometer a los periodistas que lo haría, y que no ha vuelto a prestarle especial atención. A estas alturas del curso le interesa más consolidar hábitos que calcular cuánto falta para el ascenso. Admite que verse arriba da confianza, pero cree que los encuentros decisivos llegarán cuando el equipo acumule meses de trabajo.
La misma mentalidad aplica al capítulo disciplinario. Preguntado por las tarjetas de Monju, rechazó condicionar las decisiones de sus jugadores para evitar una quinta amarilla. Si un futbolista debe intervenir para frenar una ocasión peligrosa, prefiere que actúe con naturalidad y asumir después la posible sanción antes que jugar condicionado por el siguiente partido.
El Racing recibirá a la Ponferradina este sábado 31 de octubre a las 16:30 horas en A Malata, en la jornada 10 de Primera Federación, según el anuncio oficial del club. M90 también recogió las palabras de Ger Nóvoa antes de reencontrarse con su antiguo equipo. La rueda de prensa del entrenador añade el desafío táctico: seguir mandando en A Malata, pero sin que la necesidad de ganar desordene al equipo.
Javi Vázquez durante un entrenamiento del Racing de Ferrol. Imagen de archivo.
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