Javi Vázquez anuncia cambios en el Racing para recibir al Pontevedra y rechaza que la falta de gol fuera de casa se haya convertido en una obsesión. El entrenador afronta el derbi de A Malata convencido de que su equipo mejora, aunque admite que necesita transformar las buenas sensaciones en victorias.
En su rueda de prensa previa al encuentro, Vázquez dejó una certeza sobre la alineación: «Esta semana habrá cambios, cien por cien». No adelantó nombres. Sí defendió que los futbolistas con menos minutos están apretando en los entrenamientos y que una temporada de 38 jornadas exige hacer partícipe a toda la plantilla.
El gol se trabaja, pero no se convierte en una obsesión
La derrota en Lugo abrió de nuevo el debate sobre el acierto del Racing. El técnico separa el resultado del rendimiento: le preocuparía que el equipo no fabricase ocasiones, pero considera que está generando oportunidades suficientes para marcar.
«No hay ninguna psicosis en cuanto al gol», aseguró. Eso no significa dejarlo al azar. Explicó que el cuerpo técnico trabaja situaciones específicas de ataque del área con los delanteros y también la confianza con la que afrontan cada remate. Fallar una ocasión, sostiene, no debe condicionar la siguiente.
Su lectura del Anxo Carro tampoco fue complaciente. Detectó aspectos mejorables en el bloque medio durante la primera parte y explicó que la semana ha servido para corregirlos. La autocrítica, en su planteamiento, debe ayudar a competir mejor sin borrar lo que ya funciona.
Un Pontevedra que también quiere mandar con balón
Vázquez espera un rival fiel a la propuesta de Rubén Domínguez: dinámico con la pelota, capaz de variar sus estructuras y de amenazar al espacio con sus delanteros. Sin balón, destacó su capacidad para mantenerse compacto.
El Racing se prepara para disputarle la posesión, pero también para los momentos en los que tenga que defender. El entrenador quiere un equipo agresivo para recuperar, sin perder el orden cuando el Pontevedra consiga instalarse con balón. Evitó reducir el encuentro a un duelo individual o dar por segura la posición de los futbolistas granates.
Ganar el derbi y celebrarlo con la afición
El técnico reconoció sus ganas de conseguir su primera victoria en un derbi al frente del Racing. El respaldo de la afición después de perder en Lugo le dejó una impresión especial: ahora desea devolver ese apoyo con tres puntos.
Su discurso enlaza con la exigencia expresada por Jesús Bernal: el equipo quiere ganar, aunque Vázquez no considera que la clasificación de las primeras jornadas deba dictar todas las conclusiones. Defiende que la evaluación definitiva llegará al terminar la Liga.
También habló de su vínculo con Ferrol. Se siente feliz y respaldado por el entorno y la dirección deportiva, y le gustaría poder prolongar su etapa durante años. A la vez, reconoció la fragilidad del oficio: sabe que los resultados condicionan la continuidad de cualquier entrenador. La confianza en el proyecto tendrá este sábado una nueva prueba sobre el césped.
Este artículo ha sido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado y supervisado por la redacción de Minuto Noventa.