El Celta decidió priorizar el proyecto deportivo sobre una venta que habría aliviado sus cuentas. Marco Garcés, director de fútbol celeste, explicó este viernes en su balance del mercado por qué el club terminó rechazando la salida de Javi Rueda pese a la oferta del Nottingham Forest y dejó claro que la opinión de Claudio Giráldez fue determinante.
«¿Cuál es el peso de Claudio en esa decisión? Muy grande, igual que en todas las decisiones», aseguró Garcés. El mensaje encaja con lo que Giráldez había defendido públicamente durante los últimos días del mercado: el lateral malagueño era una pieza que no quería perder.
La oferta por Rueda y el 50% del Real Madrid
El Nottingham Forest llegó a poner sobre la mesa una propuesta de 15 millones de euros por Rueda, según publicó AS durante el mercado. La operación tenía una particularidad importante para el Celta: el Real Madrid conserva el 50% de los derechos económicos de una futura venta, por lo que el ingreso neto para la entidad viguesa quedaba muy por debajo del precio total del traspaso.
Garcés lo explicó sin citar la cifra exacta de la oferta: «Después la situación de Rueda, nos hicieron llegar esa opción de compra. Como saben, el 50% pertenece al Real Madrid. Entonces era una opción que nos dejaba con un monto que nos aliviaba la situación financiera, pero no son montos que no se puedan conseguir haciendo un buen torneo en Europa».
La conclusión del director deportivo fue todavía más clara: si la propuesta hubiera estado en otra escala, la decisión habría sido diferente. «Si fueran 30 o 40 millones, pues sí, pero el monto que era no es algo que sea insustituible haciendo una buena campaña en Europa».
Claudio Giráldez tuvo mucho peso en la decisión
La continuidad de Rueda no fue únicamente una decisión económica. Garcés insistió en que el cuerpo técnico tiene un papel central en la confección de la plantilla y que el mercado se trabaja de forma compartida.
«Jamás traeríamos un jugador sin que el cuerpo técnico esté de acuerdo», afirmó, extendiendo esa filosofía tanto a las llegadas como a las salidas. En el caso de Rueda, el entrenador ya había marcado territorio: Claudio Giráldez consideraba al lateral una pieza importante para mantener el bloque.
El Celta terminó cerrando la puerta al Nottingham y, además, abrió la vía para mejorar las condiciones contractuales del futbolista. Esa renovación forma parte ahora de una carpeta más amplia en A Sede. M90 ya contó que Rueda, Javi Rodríguez, Miguel Román y Starfelt están entre los frentes que el club quiere abordar tras el mercado.
Europa como sustituto de una gran venta
La explicación de Garcés deja una de las claves del verano del Celta. El club asumió que no cerraría esa gran operación de salida que tradicionalmente ayuda a cuadrar el ejercicio, pero entiende que la participación en la Europa League puede compensar una parte importante de esos ingresos si el equipo firma una buena campaña continental.
«Me deja la deuda de la venta. Yo pensé que podíamos hacer una venta importante», reconoció Garcés durante su comparecencia. El director de fútbol admitió que vender no suele ser una decisión popular, pero forma parte de la sostenibilidad del proyecto.
Al mismo tiempo, insistió en que este verano la entidad ha decidido poner más fichas sobre el césped: «Desde que estoy aquí es en el que más hemos gastado y ciertamente sin tener esa venta importante. También en todos los mercados hemos vendido y en este no se vendió. Es una clara muestra de la apuesta por lo deportivo».
El Celta cierra el mercado y empieza el turno de las renovaciones
Garcés confirmó además que el club ha consumido buena parte de su límite de coste de plantilla, aunque reservó margen para afrontar renovaciones. La prioridad, por tanto, cambia ahora de ventana: con el mercado cerrado, la actividad de los despachos se traslada a los contratos de varios futbolistas que el club considera importantes.
La entidad también da por cerrada la plantilla a corto plazo. «Por lo pronto no valoramos ninguna incorporación más», explicó Garcés, que defendió la idea de dejar espacio para que jugadores del Fortuna puedan promocionar al primer equipo cuando sea necesario.
Ese modelo de escasez controlada encaja con el discurso que Claudio Giráldez viene sosteniendo desde su llegada al banquillo y con la estructura de plantilla que dejó el mercado. M90 analizó recientemente cómo quedó el Celta tras seis fichajes y una ventana en la que se priorizó mantener la base.
Rueda, símbolo de una apuesta
La decisión sobre Javi Rueda resume bien el verano celeste. Había una oferta importante, había una necesidad financiera razonable de vender y existía la posibilidad real de ejecutar la operación. Pero el club entendió que el impacto deportivo de perder al jugador era mayor que el alivio económico que generaba su salida.
Con el 50% de la venta destinado al Real Madrid y con una temporada europea por delante, el Celta eligió quedarse con el futbolista. Y en esa balanza, Garcés fue explícito: Claudio Giráldez tuvo mucho que decir.
La comparecencia íntegra de Marco Garcés puede consultarse en la web oficial del RC Celta.