Iago Aspas no puso excusas al 3-0 sufrido por el Celta ante el Rayo Vallecano. El capitán celeste admitió que los madrileños habían sido mejores, señaló las segundas jugadas y la falta de intensidad y, después de reconocer la dureza del golpe, lanzó un mensaje para cambiar el ánimo del vestuario: «Mañana saldrá el sol».
El equipo de Claudio Giráldez se marchó de Vallecas con una derrota contundente, la primera de la temporada lejos de Balaídos. Aspas, que entró en la segunda mitad, asumió en sus declaraciones posteriores que el Rayo había interpretado mejor el encuentro.
Aspas reconoce la superioridad del Rayo
La lectura del moañés fue clara: «Las sensaciones son malas. El rival ha sido superior». El capitán hizo hincapié en que el conjunto madrileño llegó con mayor intensidad a los duelos y estuvo más atento a las segundas jugadas, un aspecto que terminó por dificultar la circulación y la reacción viguesa.
También mencionó las dimensiones del campo de Vallecas y la capacidad del adversario para desenvolverse en ese escenario. Pero no utilizó esa circunstancia como coartada: el Celta no encontró la manera de contrarrestar la presión rayista ni de aprovechar sus primeras aproximaciones.
Los pequeños detalles que inclinaron el partido
Aspas recordó las oportunidades celestes previas al primer tanto local, entre ellas una ocasión del ataque vigués y un remate de Ferran Jutglà que se marchó alto. El contraste fue evidente: el Celta no acertó en esos momentos y el Rayo sí castigó su primera ocasión. Desde entonces, el encuentro se puso cuesta arriba.
El doblete de Jorge de Frutos y el tanto de Unai López dejaron el marcador en 3-0. Para Aspas, más allá de una acción aislada, la derrota obliga a recuperar la intensidad y la atención a los detalles que permiten competir en campos difíciles.
«Ha sido un día duro, un día malo»
El capitán quiso cerrar su análisis mirando al siguiente desafío. «Ha sido un día duro, un día malo, pero mañana saldrá el sol», afirmó después de insistir en que la plantilla mantiene las ganas y dispone de recursos para responder. También valoró positivamente que Giráldez distribuya las oportunidades entre los integrantes de un grupo amplio.
La reacción tiene fecha próxima: el Celta recibe este jueves al Union Saint-Gilloise en la Europa League, antes de volver a competir en Liga ante el Levante. Aspas señaló el encuentro europeo en Balaídos como una ocasión para reencontrarse con una afición que espera una respuesta después de Vallecas.
El capitán no endulzó lo sucedido, pero tampoco quiso alimentar el pesimismo. La receta de Aspas combina autocrítica y continuidad: reconocer que el Rayo fue superior, corregir los errores y volver a competir. La respuesta tendrá que llegar sobre el césped.
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