El FC Barcelona ya ha pasado página de la última victoria liguera y centra toda su atención en el siguiente compromiso copero. Sin embargo, la previa del duelo ante el Albacete ha quedado marcada por un asunto interno que ha tensado el ambiente en la ciudad deportiva.
Un entrenamiento con ausencias y un mensaje contundente
La sesión preparatoria dejó una imagen significativa: Raphinha no saltó al césped. El extremo brasileño arrastra molestias en la pierna derecha y su disponibilidad inmediata está en duda tanto para la Copa del Rey como para el próximo compromiso de LaLiga EA Sports. Una situación que no ha pasado desapercibida para el técnico azulgrana.
Flick pierde la sonrisa en rueda de prensa
El tono del entrenador cambió de forma visible cuando fue cuestionado por el estado físico del brasileño. Hansi Flick dejó claro su malestar y lanzó un mensaje que sonó a advertencia interna. El alemán insistió en la importancia de contar con todos los efectivos en un momento clave del calendario y subrayó que habrá que revisar qué está fallando para evitar que el problema se repita.
Un historial que explica el enfado
La preocupación del cuerpo técnico no nace de la nada. Raphinha ha vuelto a caer en la misma zona que ya le dio problemas meses atrás. A lo largo de la temporada, la pierna derecha se ha convertido en un punto débil recurrente, con varias paradas que han condicionado su continuidad y su ritmo competitivo.
Lesiones encadenadas y plazos que se alargan
El primer contratiempo serio llegó a finales de septiembre, cuando una lesión inicial derivó en una recaída tras intentar acelerar los tiempos de regreso. Aquello multiplicó las semanas de baja y le dejó fuera de partidos de peso. Más adelante, un golpe en enero volvió a frenarle y ahora una sobrecarga en el aductor amenaza con añadir otro paréntesis más a su curso.
Un aviso que va más allá del jugador
El toque de atención de Flick no apunta únicamente al futbolista. El mensaje alcanza también al control médico y a la gestión de los tiempos de recuperación. En el Barça entienden que repetir errores puede salir caro en un tramo decisivo del año, donde cada ausencia pesa como una losa.
El club, mientras tanto, guarda silencio oficial sobre el alcance exacto de la lesión. Lo que sí queda claro es que el técnico alemán ha marcado territorio y ha dejado un aviso serio: no habrá concesiones cuando la salud del equipo y el rendimiento colectivo están en juego.