El Pontevedra CF ha sumado ocho puntos en cinco jornadas mostrando que puede competir de varias maneras. Ha sabido ganar con menos balón y también asumir la iniciativa. Ante la Ponferradina, el examen fue distinto: el rival cambió el guion tras el descanso y obligó a Rubén Domínguez a reajustar al equipo. El próximo sábado, en A Malata ante el Racing de Ferrol, esa flexibilidad tendrá una nueva prueba.
El técnico explicó después del empate por 1-1 en Pasarón que había visto «tres partidos dentro del partido». Primero mandó el Pontevedra, que se adelantó con el gol de Álex Compa en el minuto 27. Después reaccionó la Ponferradina, que modificó su propuesta al descanso y empató al comienzo del segundo tiempo. Finalmente, los cambios granates devolvieron equilibrio al encuentro, aunque no llegó el segundo gol.
La virtud: encontrar otra respuesta
Domínguez destacó que su equipo volvió a ajustar la estructura cuando perdió el control. Es una señal relevante en una categoría en la que los partidos rara vez se juegan durante noventa minutos en el terreno que uno había dibujado. Las primeras jornadas ya habían dejado contextos distintos: victorias con registros de posesión bajos, una desventaja prolongada ante el Bilbao Athletic y la expulsión temprana de su portero en la visita al Logroñés.
La lectura del entrenador, recogida por Faro de Vigo, permite mirar más allá del marcador. El Pontevedra dispone de recursos para alterar alturas y estructura según lo que pida el choque. No siempre le alcanzan para ganar, pero sí para volver a meterse en partidos que se complican.
La tarea pendiente: defender la ventaja
El reverso está en las acciones a balón parado. El equipo ha visto escapar una ventaja en dos jornadas consecutivas en situaciones de córner, según señaló el propio Domínguez. Ante la Ponferradina, el empate llegó tras la reanudación en una jugada que acabó con Iker Ivorra introduciendo el balón en su portería. El técnico consideró que es un aspecto corregible; la semana de derbi ofrece poco margen para dejarlo en la pizarra.
Con ocho puntos y tres jornadas seguidas sin ganar, el Pontevedra visitará al Racing el sábado 3 de octubre a las 16.30 horas. En A Malata necesitará leer cuándo discutir el balón, cuándo protegerse y cómo sostener el resultado si vuelve a ponerse por delante. Su capacidad para cambiar de plan ya está a la vista. La siguiente mejora pasa por cerrar mejor los partidos.