
Un triunfo que agita la lucha por la permanencia en LaLiga EA Sports
El Real Oviedo se aferra a la salvación con uñas y dientes tras imponerse por la mínima al Sevilla FC (1-0) en el Carlos Tartiere, en un duelo de tensión máxima que deja a los andaluces al borde del colapso competitivo. Un tanto de Fede Viñas y la expulsión de Tanguy Nianzou marcaron un partido espeso, de más nervios que fútbol, que puede tener consecuencias muy serias en la clasificación.
El Sevilla se complica la vida en su estreno con Luis García Plaza
El debut de Luis García Plaza en el banquillo sevillista no pudo tener peor guion. El equipo mostró una preocupante falta de identidad, con dificultades para generar juego y una fragilidad defensiva que volvió a pasar factura.
El momento clave llegó antes del descanso. Nianzou, en una acción impropia de un central de élite, cometió un error grave siendo último hombre que terminó en expulsión. Esa jugada dejó al Sevilla con diez y completamente a merced del Oviedo.
A partir de ahí, el conjunto hispalense se desdibujó. Ni reacción, ni rebeldía. Un equipo plano, sin colmillo, incapaz de inquietar a Aarón Escandell en todo el encuentro. El dato es demoledor: cero disparos entre los tres palos en 90 minutos.
Fede Viñas lidera la resistencia asturiana
Si el Oviedo sigue creyendo, tiene nombre propio: Fede Viñas. El delantero uruguayo fue el faro ofensivo de los carbayones, participando activamente en la jugada decisiva y firmando el gol que mantiene con vida a los suyos.
El tanto, además, rompe una sequía importante en casa, lo que refuerza el peso del Tartiere como factor diferencial en este tramo final de temporada.
El equipo asturiano, sin necesidad de exhibiciones, supo jugar su partido: orden, intensidad y aprovechar el momento justo. También pudo ampliar la ventaja con ocasiones de Santi Cazorla o Ilyas Chaira, pero se encontró con un seguro Vlachodimos.
Un partido de baja calidad y alta tensión
El choque tuvo más interrupciones que continuidad. Mucho balón dividido, poco ritmo y escasa claridad en los metros finales. Dos equipos atenazados por la situación clasificatoria.
El arbitraje también dejó polémica. Hernández Hernández acertó en la roja a Nianzou, pero el Sevilla reclamó otras acciones en el área ovetense que no fueron sancionadas. La sensación de agravio volvió a aparecer en el lado visitante.
La clasificación aprieta y el calendario no perdona
Este resultado aprieta aún más la zona baja de LaLiga EA Sports. El Oviedo, aunque sigue lejos de la salvación, recorta distancias y gana algo más valioso: confianza.
En cambio, el Sevilla entra en una dinámica peligrosa. Con varios rivales directos sumando y el equipo sin respuestas futbolísticas, el descenso ya no es una amenaza lejana, sino una realidad que puede materializarse en cualquier jornada.
El próximo compromiso será clave. Si el Elche suma, los de Nervión podrían caer en puestos de descenso. Un escenario impensable hace meses, pero cada vez más real.
Porque en fútbol, cuando no compites… el descenso no perdona.
