El Celta tendrá que preparar la visita del Betis a Balaídos con una sola sesión de trabajo. La expedición celeste no regresó de Glasgow hasta las 23.00 horas del viernes, después de que una incidencia en el avión chárter retrasase nueve horas la llegada inicialmente prevista. Claudio Giráldez ha tenido que reorganizar su planificación y desplazar al mediodía de este sábado el único entrenamiento antes del partido del domingo, fijado para las 16.15 horas.
De la celebración en Celtic Park a una jornada interminable
El triunfo por 1-2 ante el Celtic, con dos goles de Javi Rodríguez, dejó una de las alegrías europeas de la temporada. Sin embargo, el regreso no siguió el guion previsto. El vuelo que debía llevar al equipo a Vigo el viernes por la mañana sufrió un problema técnico y la expedición tuvo que prolongar su estancia en el hotel de concentración mientras se buscaba una alternativa.
Según publicó Marca este sábado, el aterrizaje finalmente se produjo a las once de la noche, cuando estaba programado para las 14.00 horas. El Celta llegó así a casa alrededor de un día después de terminar el encuentro en Escocia, con poco más de cuarenta horas por delante hasta volver a competir.
El contratiempo obligó además a cancelar el trabajo de recuperación previsto para el viernes. La expedición pasó buena parte del día pendiente del desplazamiento, una circunstancia que reduce el margen habitual para recuperar piernas, analizar al siguiente adversario y ensayar ajustes sobre el terreno de juego.
Una única oportunidad para ajustar el plan ante Pellegrini
Giráldez tendrá que concentrar la preparación específica del Betis en la sesión del sábado. La prioridad del cuerpo técnico pasa por gestionar las cargas tras el esfuerzo europeo y resolver los detalles necesarios para recibir a un rival exigente, sin convertir el entrenamiento en una segunda fuente de desgaste.
Es un escenario especialmente delicado porque el Celta arrastra ausencias que condicionan las alternativas de su entrenador. El regreso de Pablo Durán supone una buena noticia, pero el equipo sigue con bajas importantes, tal y como explicamos en el repaso a la enfermería antes del Betis.
En una secuencia de partidos tan corta, la preparación no depende solo de lo que pueda trabajarse sobre el césped. La recuperación individual, las sesiones de vídeo y las decisiones sobre el once cobran todavía más peso. El Celta deberá pasar de la remontada en Glasgow a la exigencia de LaLiga sin prácticamente transición. El triunfo continental, contado en nuestra crónica del Celtic–Celta, es el punto de partida emocional; la fatiga del viaje, la principal complicación.
Aspas tampoco pudo recoger su reconocimiento
El retraso tuvo una consecuencia fuera del césped. Iago Aspas no pudo acudir el viernes a la Gala del Deporte de la Diputación de Pontevedra, donde estaba previsto que recibiera el reconocimiento como deportista del año 2026. De acuerdo con la información de Marca, el capitán fue representado por su hermano Pablo y por Atilano Vecino, que recogieron el galardón.
El domingo, a las 16.15 horas, volverá el foco al fútbol. El episodio del cambio de Aspas en Glasgow quedó ya explicado por Giráldez. Ahora la pregunta es cuánto pesarán las horas perdidas en Escocia cuando el Celta necesite ritmo y frescura ante el Betis. El aplazamiento del vuelo no cambia el calendario, pero sí obliga a afrontar la cita con menos preparación de la deseada.
