El Dépor ABANCA B lidera su grupo de Segunda Federación femenina después de ocho jornadas, pero el dato más interesante no se reduce a sus 21 puntos. El equipo de Aitor está combinando resultados con una aportación efectiva al primer equipo. En las últimas semanas varias futbolistas han pasado de la dinámica del filial a entrenamientos, convocatorias y minutos en Liga F sin que el conjunto de Segunda Federación pierda el paso.
Veintiún puntos, tres de margen y una sola derrota
El filial ha sumado siete victorias en ocho encuentros. La única derrota llegó en su visita al Eibar B (2-0). Desde entonces ha encadenado triunfos de distinto perfil, desde el 5-0 del derbi ante As Celtas hasta el ajustado 3-2 frente al Real Avilés Industrial del 1 de noviembre.
Ese último partido terminó con goles de Antía Mayo, Sara Barreda y Valbuena. La victoria dejó al Deportivo con 21 puntos, tres por encima del Real Oviedo, según el balance oficial del club. Las cifras sirven para medir regularidad, pero también para entender que el equipo sabe ganar tanto partidos cómodos como encuentros en los que el rival exige hasta el final.
Antía Mayo, gol; las demás, una puerta abierta
Con siete tantos, Antía Mayo aparece entre las grandes referencias ofensivas de la categoría. Su aportación tiene continuidad, no depende de un solo resultado. A su alrededor, nombres como Sara Barreda, Valbuena y Karla han participado en una producción ofensiva repartida que dificulta reducir todo el rendimiento del filial a una única goleadora.
Pero la dimensión más importante del proyecto está en la circulación de futbolistas. Ana Seoane, protagonista de su estreno en la portería del primer equipo; Karla, que llegó a jugar contra el Madrid CFF; y Carla Casti figuran entre las jugadoras que compaginan el trabajo del filial con necesidades de Liga F. El equipo de Aitor, de hecho, alineó a varias de ellas frente al Avilés después de haber estado convocadas con el primer equipo.
El reto: seguir ganando mientras crecen las jugadoras
En un filial, la clasificación importa, pero no es el único examen. Cada subida al primer equipo modifica planes de entrenamiento y puede alterar convocatorias. El valor está en sostener el rendimiento aun cuando las futbolistas cambian de escalón. El crecimiento goleador de Antía Mayo y las oportunidades recientes en Liga F ofrecen dos señales complementarias de un buen momento formativo.
Tras la octava jornada, el campeonato entra en un fin de semana sin partido de liga para el filial, que volverá a competir a mediados de noviembre. La pregunta deportiva no es únicamente si podrá mantener el liderato: es cuántas futbolistas serán capaces de utilizar este momento para acercarse de forma estable al primer equipo. Esa es la doble clasificación que persigue cualquier cantera.
