
Un paso atrás que duele en la pelea por el play-off en Segunda Federación
El Coruxo FC volvió a tropezar en el momento más delicado del curso y lo hizo donde más daño hace: en casa. El conjunto vigués se adelantó pronto ante el Marino de Luanco, pero acabó cediendo los tres puntos (1-2) en un partido que puede marcar un antes y un después en su lucha por meterse en el play-off de ascenso en la Segunda Federación.
Un inicio de partido que invitaba a creer
El guion arrancó con tintes optimistas para los de Javi Pereira. Apenas habían pasado cinco minutos cuando Xavi Cidre, en estado de gracia en las últimas jornadas, abrió el marcador y encendió la ilusión en O Vao.
El tanto parecía confirmar la buena dinámica del Coruxo, que venía mostrando señales de crecimiento competitivo. Con ventaja en el marcador y control territorial, el equipo local tenía el partido donde quería.
Pero el fútbol, como bien saben en los banquillos, no entiende de merecimientos.
El Marino reacciona y castiga la falta de contundencia
El Marino de Luanco no se descompuso. Supo interpretar el partido y, poco a poco, fue encontrando grietas en la estructura del Coruxo. Antes del descanso, los asturianos lograron equilibrar el marcador tras un golpe que enfrió el ambiente en las gradas.
En la segunda mitad, el choque entró en un terreno más abierto, con idas y venidas. Ahí el Coruxo no supo cerrar el partido cuando lo tuvo de cara, y esa falta de colmillo acabó penalizando.
A falta de poco más de diez minutos para el final, el Marino culminó la remontada con el 1-2 definitivo, dejando helado a un Coruxo que veía cómo se le escapaban tres puntos de oro.
Impacto directo en la clasificación: el play-off se complica
Esta derrota no es una más. En un tramo final de temporada donde cada punto vale su peso en oro, el Coruxo pierde una oportunidad clave para consolidarse en la zona alta.
El equipo vigués se queda tocado en la tabla, con rivales directos apretando por detrás y el margen de error reduciéndose jornada a jornada. El sueño del play-off sigue vivo, pero ya no depende solo de sí mismo.
Además, el calendario no da tregua. Los próximos compromisos obligarán al Coruxo a sumar fuera de casa y recuperar sensaciones si quiere seguir enganchado a la pelea.
Un aviso serio: sin cerrar partidos no hay premio
Más allá del resultado, el encuentro deja una lectura clara: en esta categoría, perdonar se paga caro. El Coruxo fue mejor durante fases del partido, pero no supo traducir su dominio en una ventaja definitiva.
En el tramo decisivo del campeonato, los detalles marcan la diferencia. Y ahí, el conjunto gallego necesita dar un paso adelante si quiere aspirar a algo más que competir.
Porque en O Vao se escaparon tres puntos… pero también una oportunidad de oro.