La SD Compostela vuelve a encontrarse con el mismo problema que ya apareció en el arranque de temporada: el gol. Después de cinco jornadas en Segunda Federación, el conjunto santiagués ha marcado solo tres tantos y suma cuatro puntos.
La derrota por 1-2 ante el Oviedo Vetusta fue la segunda consecutiva por la mínima y frenó la reacción que había supuesto el 2-0 frente al Sestao River.
Tres goles en cinco partidos
El reparto ofensivo explica la dificultad. El Compostela no marcó en las dos primeras jornadas, encontró sus dos primeros goles ante el Sestao y volvió a quedarse a cero en Eibar. Contra el Vetusta, Buba firmó el tercer tanto liguero del equipo.
En total, tres goles en 450 minutos de competición. Una producción demasiado baja para sostener con regularidad los partidos cuando el rival consigue adelantarse o encuentra la manera de igualar.
Dos derrotas seguidas por un solo gol
Después de vencer 2-0 al Sestao, el Compos parecía haber encontrado un punto de apoyo. Sin embargo, cayó 1-0 ante el Eibar B y 1-2 frente al Oviedo Vetusta.
El club compostelano subrayó tras el último partido que el equipo generó ocasiones suficientes para obtener más premio, pero volvió a pagar la falta de concreción. La sensación de crecimiento que dejó la primera victoria no ha tenido continuidad en los resultados.
El margen se estrecha
El Compostela suma cuatro puntos después de cinco jornadas: una victoria, un empate y tres derrotas. El dato ofensivo condiciona cualquier análisis porque apenas ha conseguido marcar en dos partidos.
La próxima salida a O Vao ante el Coruxo aparece ya como una prueba importante para un equipo que necesita transformar llegadas y buenas fases de juego en algo más tangible: goles y puntos.
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