Carlos de Lerma dispone ya de una plantilla mucho más reconocible después de doce incorporaciones, mientras el club mantiene abiertas dos posiciones prioritarias y Dani González empieza a mostrar su llegada desde segunda línea
La SD Compostela entra en una nueva fase de la construcción de su plantilla. Después de comenzar la pretemporada con numerosos huecos por cubrir, la dirección deportiva encabezada por Borja Yebra ha acelerado durante julio hasta dejar prácticamente armado el grupo que Carlos de Lerma deberá conducir en el regreso a Segunda Federación. Las necesidades están ahora mucho más acotadas: el club continúa buscando un portero y un delantero centro con mayor experiencia y peso competitivo, sin descartar algún movimiento adicional si aparece una oportunidad que mejore lo existente.
La fotografía ha cambiado sensiblemente respecto a finales de julio. Cuando llegó Dani González procedente del Arenteiro, la planificación situaba todavía entre las posiciones pendientes un guardameta, un central y un delantero. Desde entonces se incorporó Rubén Vilela, central sub-23 procedente del Fabril, mientras Turbi fue promocionado oficialmente desde la cantera al primer equipo, dos movimientos que han aumentado las alternativas de Carlos de Lerma sin obligar al club a multiplicar operaciones en el tramo final del verano.
El delantero sigue siendo la pieza de mayor peso
La principal búsqueda se concentra ahora en la punta del ataque. El Compostela ya incorporó a Buba, delantero joven procedente del Getafe B, pero la intención de la dirección deportiva es acompañarlo con otro atacante que aporte mayor experiencia en la categoría y permita disponer de registros diferentes durante una temporada que se presenta considerablemente más exigente.
El propio Buba reconoció durante su presentación que la llegada de otro delantero supondría aumentar la competencia interna. El atacante, formado entre otros clubes en las categorías inferiores del Cádiz y procedente de un Getafe B con el que disputó el playoff de ascenso a Primera Federación, ofrece potencia y presencia física, pero el club pretende añadir un futbolista más curtido para una posición especialmente determinante en Segunda Federación.
La intención no parece responder únicamente a una cuestión numérica. El Compos necesita suficientes alternativas para afrontar partidos de perfiles muy diferentes y Carlos de Lerma está construyendo un equipo que pretende presionar arriba y atacar con mayor verticalidad. Frente al Lalín, Buba actuó como referencia durante la primera mitad y participó activamente en esa presión, mientras en la segunda aparecieron Antón Guisande y Edu González dentro de una estructura ofensiva diferente.
Otro portero para completar la competencia
La segunda posición señalada es la portería. Edu Sousa, una de las primeras incorporaciones del verano, parte como la referencia actual y disputó el encuentro completo frente al Lalín, en el que el Compostela consiguió mantener por primera vez su portería a cero durante esta preparación. Sin embargo, la dirección deportiva continúa trabajando en la llegada de otro guardameta antes de considerar cerrada la demarcación.
El perfil que finalmente llegue tendrá importancia también en la distribución de fichas de una plantilla que mezcla jugadores experimentados con varios sub-23. Esa construcción ha sido una constante durante todo el mercado compostelanista, combinando futbolistas con un amplio recorrido como Rafa de Vicente o Miguel Prado con apuestas jóvenes como Buba, Rubén Vilela, Edu González o el propio Turbi.
Dani González empieza a justificar una de las apuestas del verano
Mientras el mercado continúa abierto, uno de los últimos fichajes ya ha dejado su primera tarjeta de visita. Dani González marcó ante el Lalín el primer gol del Compostela en esta pretemporada, culminando en el minuto 24 una acción iniciada por la izquierda y prolongada con un toque de Unai Peón. El cántabro controló dentro del área, consiguió girarse y finalizó para establecer el 1-0 que terminaría dando al Compos el Trofeo Vila de Padrón.
El gol encaja precisamente con una de las principales características que motivaron su contratación. Dani González no es únicamente un centrocampista de circulación, sino un jugador con recorrido y capacidad para aparecer en zonas de remate. Durante sus cinco temporadas con el Rayo Cantabria acumuló 149 partidos y 28 goles, firmando en su último curso con el filial racinguista once tantos y seis asistencias en 34 encuentros antes de dar el salto al Arenteiro.
Carlos de Lerma lo utilizó ante el Lalín por delante de Rafa de Vicente y junto a Unai Peón, una distribución que le permitió pisar posiciones más avanzadas y colaborar en la presión sobre la salida rival. Su primer gol no convierte un amistoso de agosto en una sentencia sobre su temporada, pero sí ofrece una primera muestra de esa capacidad para incorporarse desde segunda línea que el club destacó cuando anunció su fichaje.
Una medular reajustada después de la salida de Rosón
La composición del centro del campo también sufrió un cambio reciente con la marcha de David Rosón. El Compostela y el futbolista lucense alcanzaron el 4 de agosto un acuerdo para poner fin a su vinculación, pese a que inicialmente había comenzado la pretemporada dentro de la plantilla de Carlos de Lerma. La salida de Rosón modificó una medular que unas semanas antes parecía definitivamente completada.
Aun así, el técnico dispone de suficientes variantes en esa parcela. Rafa de Vicente, Ces Cotos, Dani González, Unai Peón, Goris o Diego Uzal ofrecen características diferentes para construir el centro del campo, y ante el Lalín el entrenador ya probó distintas alturas y asociaciones durante los dos periodos. El Compos quiere combinar futbolistas capaces de dar pausa con otros de mayor recorrido y llegada, un equilibrio especialmente importante para un recién ascendido que pretende competir con ambición desde el comienzo.
Doce incorporaciones y una cantera que también gana espacio
El volumen de trabajo realizado durante el verano ha sido considerable. A fecha del 7 de agosto, el Compostela había anunciado doce incorporaciones para el curso 2026/27, una reconstrucción importante alrededor de la base que consiguió el ascenso. Entre los nuevos están Edu Sousa, Álex Gil, Manu Rivas, Mario Hermo, Jordan Sánchez, Miguel Prado, Buba, Ces Cotos, Edu González, Rafa de Vicente, Dani González y Rubén Vilela.
A ese grupo se une Turbi, que no debe contabilizarse como fichaje porque promociona desde la propia estructura del club. Adrián de la Fuente, de 19 años, terminó su etapa juvenil y fue incorporado oficialmente al primer equipo después de trabajar desde el inicio de la pretemporada bajo las órdenes de Carlos de Lerma. Puede actuar por ambos carriles y en diferentes posiciones de tres cuartos, ofreciendo además velocidad y desborde.
El técnico mantuvo esa apuesta ante el Lalín, concediendo también minutos durante el tramo final a Iago Mera, Castro, Martiño y Besada, jóvenes de la estructura compostelanista que completaron la convocatoria. De Lerma dejó claro desde su llegada que la edad no será una barrera para aquellos jugadores de la cantera que sean capaces de competir por un sitio, especialmente después de una pretemporada que comenzó con una plantilla sénior todavía muy corta.
Cambados subirá el nivel del examen
El siguiente paso será considerablemente más exigente. El Compostela disputará el 14 de agosto en Cambados una doble cita frente al Deportivo Fabril y el Arosa, dos rivales que permitirán medir al conjunto de Carlos de Lerma ante equipos construidos para competir en categorías nacionales y con plantillas mucho más próximas a su configuración definitiva. El calendario de preparación continuará posteriormente con nuevos compromisos antes del inicio liguero.
Para entonces el mercado podría ofrecer alguna novedad, aunque el escenario ya no tiene demasiado que ver con el de mediados de julio, cuando Carlos de Lerma inició el trabajo con poco más de media plantilla. El Compos dispone ahora de un bloque mucho más amplio, ha incorporado experiencia para volver a Segunda Federación y empieza a definir sus primeras sociedades sobre el césped.
Los últimos deberes están bien localizados. Un portero que complete la competencia y un delantero con experiencia y capacidad para dar peso al área aparecen como los movimientos prioritarios, mientras cualquier incorporación adicional dependerá de las oportunidades que ofrezca el mercado. Con el grueso de la plantilla ya construido, Borja Yebra entra ahora en esa parte del verano en la que importa bastante menos fichar mucho que acertar con las dos o tres últimas balas.