El RC Celta retoma su interés por el centrocampista de Mos, que milita en la Real Sociedad desde 2022. El club celeste ya intentó su fichaje el pasado verano sin éxito, pero ahora vuelve a tantear una operación que ilusiona a la afición viguesa. Brais, con contrato hasta 2028 en Anoeta, ha disputado 27 partidos esta temporada con los txuri-urdin.
Balaídos vuelve a soñar con el regreso del hijo pródigo
El RC Celta no tira la toalla. Según informa VAVEL, el club vigués ha reactivado su interés por Brais Méndez, el centrocampista de 29 años que abandonó Balaídos en julio de 2022 rumbo a la Real Sociedad. No es la primera vez que el nombre del de Mos aparece en las quinielas celestes: ya el pasado mayo de 2025 se habló de contactos entre las partes, y en agosto del mismo año el interés se intensificó hasta el último día del mercado, aunque sin éxito.
Ahora, con el mercado de verano de 2026 en el horizonte, el Celta vuelve a la carga. Y no es para menos: Brais conoce la casa, entiende el sentimiento celtiña y su calidad está fuera de toda duda. Pero traerlo de vuelta no será sencillo. Ni mucho menos barato.
La situación de Brais en la Real Sociedad
Brais Méndez llegó a San Sebastián en 2022 por 14 millones de euros y firmó un contrato que le vincula a la Real Sociedad hasta junio de 2028. Esta temporada 2025-26 ha disputado 27 partidos de LaLiga, acumulando 1.549 minutos, 6 goles y 2 asistencias. Números que, sin ser espectaculares, demuestran que sigue siendo una pieza útil para el conjunto donostiarra.
Sin embargo, su rol ha cambiado. Si en sus primeras temporadas en Anoeta era titular indiscutible, con la llegada de Pellegrino Matarazzo al banquillo txuri-urdin su protagonismo se ha reducido. El técnico estadounidense ha apostado por otras alternativas en el centro del campo, relegando a Brais a un papel más secundario. Una situación que, según informaciones del pasado verano, habría llevado al jugador a plantearse su futuro.
El escollo económico: 60 millones de cláusula
Aquí viene el problema gordo. Brais Méndez tiene una cláusula de rescisión de 60 millones de euros. Una cifra inalcanzable para el Celta, que tendría que negociar con la Real Sociedad una rebaja sustancial. El pasado verano, según informó El Gol Digital en julio de 2025, los donostiarras pedían entre 19 y 20 millones de euros por el jugador, una cantidad que el Celta no pudo —o no quiso— asumir.
La Real Sociedad pagó 14 millones en 2022 y considera que el jugador se ha revalorizado desde entonces, a pesar de su menor protagonismo reciente. Cualquier operación pasaría por un acuerdo entre clubes que permita rebajar esas pretensiones económicas. Y ahí es donde entra en juego la habilidad negociadora de Marco Garcés, director deportivo celeste.
El deseo del jugador: volver a casa
Si hay algo que juega a favor del Celta es la voluntad del propio Brais. Según informó El Desmarque en mayo de 2025, el centrocampista desea regresar a Vigo para volver a casa tras su reciente paternidad. Brais es de Mos, a escasos kilómetros de Balaídos, y nunca ha ocultado su cariño por el club que le vio crecer como futbolista.
El pasado agosto, medios como Mucha Calidad aseguraron que el jugador ya había dado el \»sí\» al Celta, convencido de que era el momento perfecto para volver. Incluso se habló de que estaría dispuesto a rebajar su salario para facilitar la operación. Un gesto que demuestra el sentimiento que Brais guarda por su tierra y su club.
Claudio Giráldez, el gran valedor
Otro factor clave en esta operación es Claudio Giráldez. El técnico celeste no ha ocultado nunca su admiración por Brais. \»Me encanta el fútbol de Brais\», llegó a decir en rueda de prensa el pasado verano, según recogió Mucha Calidad. Para Giráldez, la llegada del de Mos sería la pieza definitiva para cerrar el centro del campo y dar un salto de calidad a la plantilla.
Rober Fernández, director de fútbol del Celta, también comparte esa visión. Ambos tienen predilección por un chico de la casa que ya demostró su talento en Balaídos y que conoce perfectamente la idiosincrasia del club. Su regreso sería un golpe de efecto que ilusionaría a una afición que sueña con volver a verle con la camiseta celeste.
¿Cesión o traspaso?
Dada la dificultad económica de la operación, en Vigo se barajan diferentes fórmulas. Una cesión con opción de compra podría ser la vía más viable, aunque la Real Sociedad tendría que dar su visto bueno. Los donostiarras no tienen urgencia por vender, especialmente después de haber reforzado su medular con fichajes como Carlos Soler y Yangel Herrera en el pasado mercado.
Otra opción pasaría por incluir jugadores en la operación para abaratar el coste. El Celta tendría que hacer caja con alguna venta importante —se habló de Carl Starfelt el pasado verano— para poder afrontar un desembolso significativo por Brais. En cualquier caso, no será fácil. Pero en Balaídos saben que los fichajes importantes nunca lo son.
Un fichaje que ilusiona
El regreso de Brais Méndez sería mucho más que un simple fichaje. Sería la vuelta del hijo pródigo, del canterano que triunfó en casa y que ahora quiere regresar para escribir un nuevo capítulo en su carrera. Un futbolista que conoce el club, que entiende lo que significa vestir la camiseta celeste y que tiene la calidad suficiente para marcar diferencias en LaLiga.
El Celta lo intentó el pasado verano y no pudo. Ahora vuelve a la carga, consciente de que la operación es complicada pero no imposible. Quedan meses por delante, tiempo suficiente para negociar, para convencer a la Real Sociedad y para hacer realidad un sueño que comparten afición, cuerpo técnico y, sobre todo, el propio Brais.
Porque si algo ha quedado claro en estos meses es que Brais Méndez quiere volver a casa. Y en Balaídos están dispuestos a mover cielo y tierra para que así sea.