El Celta recibía a un Betis en plena pelea por la zona alta y terminó sumando un empate sin goles (0-0) que dejó más fútbol del que refleja el marcador. Los de Claudio Giráldez tuvieron opciones para adelantarse, especialmente por medio de Pablo Durán, pero Álvaro Vallés sostuvo a los visitantes. Después del descanso, el Betis creció y Deossa estrelló un disparo en el larguero. Balaídos vio un partido abierto por momentos y sin premio para ninguno de los dos.
Pablo Durán se encuentra con Vallés
El Celta quiso dar continuidad a sus últimas buenas sensaciones pese al exigente calendario de la semana. Con Pablo Durán como referencia ofensiva, los vigueses encontraron espacios para atacar y tuvieron su gran ocasión del primer tiempo en una acción en la que el delantero quedó frente a Álvaro Vallés. El portero bético respondió con una intervención decisiva. Durán generó más peligro, pero faltó el acierto que habría cambiado el guion.
La primera parte también dejó trabajo para la zaga local. El Betis buscó el protagonismo con balón, aunque encontró dificultades para convertir la posesión en oportunidades claras. Radu y Vallés mantuvieron el marcador a cero en una primera mitad disputada.
El larguero salva al Celta en la segunda parte
Tras la reanudación, el equipo de Manuel Pellegrini dio un paso adelante. El aviso más serio llegó por medio de Nelson Deossa, que soltó un potente disparo contra el travesaño. Fue la mejor oportunidad visitante y recordó al Celta que el empate podía romperse en cualquier momento.
Giráldez acudió al banquillo para modificar la dinámica. Entraron Williot Swedberg y Ferran Jutglà en el minuto 58; después lo hicieron Iago Aspas y Sergio Carreira en el 68. Esos movimientos ayudaron al conjunto celeste a recuperar presencia y equilibrio cuando el Betis parecía sentirse más cómodo.
Aspas también rozó el gol
El capitán tuvo una ocasión destacada en los minutos finales, pero Valentín Gómez despejó la pelota cuando amenazaba con convertirse en el tanto de la victoria. El Betis también pudo llevarse el partido en la última jugada, con un intento de Troy Parrott que acabó fuera. El empate resistió hasta el pitido final.
El 0-0 deja una lectura ambivalente. Por una parte, los vigueses compitieron frente a uno de los rivales más exigentes de la competición y prolongaron su serie de encuentros sin perder. Por otra, las oportunidades de Durán y Aspas impidieron que ese trabajo se convirtiera en tres puntos. La solidez defensiva volvió a sostener al equipo, pero esta vez faltó el remate.
Un punto y una racha que sigue creciendo
El Celta suma siete partidos ligueros consecutivos sin perder y se mantiene noveno, con doce puntos después de diez jornadas. El Betis continúa cuarto con veinte. No es una victoria, pero tampoco un paso atrás en el rendimiento competitivo de un equipo que ha tenido que gestionar el esfuerzo europeo y la preparación comprimida del encuentro, como contamos en las dificultades del regreso desde Glasgow.
La jornada deja también una prueba para la profundidad de la plantilla. Javi Rodríguez llegaba en un momento especialmente productivo, pero ante el Betis la historia se escribió desde las dos áreas: Vallés frustró la mejor oportunidad local y Radu mantuvo la portería a cero. Un punto que sirve para sostener la trayectoria, aunque Balaídos se quedó con las ganas del gol.
Giráldez explica las dos caras del partido
Claudio Giráldez reconoció en la comparecencia posterior que el Celta fue capaz de presionar arriba y recuperar muchos balones durante la primera media hora, pero perdió energía y precisión después del descanso. El técnico consideró justo el empate y situó el margen de mejora en el último tercio: su equipo llegó, aunque no convirtió ese dominio inicial en gol.
También dejó una lectura sobre Iago Aspas, utilizado desde el minuto 68. Giráldez definió al capitán como un futbolista «único, irrepetible» y comparó su gestión con la de un perfume: momentos escogidos para conservar su capacidad de decidir. Aspas estuvo cerca de inclinar el encuentro en el tramo final, una señal de que su rol puede cambiar sin perder influencia.
Once puntos después de un arranque de uno
La pregunta que deja la racha es si el Celta simplemente ha dejado de perder o si ha cambiado de nivel competitivo. Los números permiten una respuesta prudente: los siete encuentros invicto reúnen dos victorias y cinco empates, once puntos de veintiuno posibles. En las tres primeras jornadas solo había sumado uno.
El salto no nace de una avalancha goleadora, sino de la capacidad para sobrevivir a partidos distintos. Ante el Betis dominó el inicio, sufrió cuando el rival creció y terminó otra vez con la portería a cero. Esa estabilidad explica mejor la transformación que la posición momentánea en la tabla: el Celta todavía debe convertir más empates en victorias, pero ya no se rompe cuando pierde el control.
Celta 0-0 Betis. LaLiga EA Sports, jornada 10. Estadio: Abanca Balaídos. Árbitro: Isidro Díaz de Mera. Amonestados: Ilaix Moriba y Sergio Carreira (Celta); Diego Llorente (Betis).
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial dentro del proceso editorial automatizado de Minuto Noventa.
