El CD Lugo abre las puertas de su estadio este domingo 31 de mayo para acoger la primera exhibición de Fútbol a Pé en la ciudad. Una jornada de puertas abiertas donde veteranos albivermellos volverán a pisar el césped del Anxo Carro en una disciplina que prohíbe correr y apuesta por la inclusión. Cangas, cuna de este deporte adaptado, será protagonista en una mañana que mezcla nostalgia y futuro.
El Anxo Carro se viste de fiesta inclusiva
Que nadie se confunda: este domingo 31 de mayo a partir de las 11:00 horas el Estadio Anxo Carro acogerá la primera exhibición de Fútbol a Pé que se celebra en la ciudad de Lugo. Y lo hará por todo lo alto, con jornada de puertas abiertas para que todas las personas que deseen acercarse puedan presenciar libremente este estreno de una modalidad que está revolucionando la forma de entender el balompié en Galicia.
La iniciativa no es casual. El club y la Vicepresidencia de la Diputación de Lugo desarrollan conjuntamente acciones con el objetivo de dar visibilidad a nuevas disciplinas deportivas adaptadas, inclusivas y orientadas a la convivencia. Y el Fútbol a Pé encaja como anillo al dedo en esa filosofía que busca democratizar el deporte rey más allá de la competición feroz.
Veteranos albivermellos vuelven a casa
Aquí viene lo jugoso para los nostálgicos. El evento contará con la participación de una selección de veteranos del CD Lugo, que volverán a pisar el césped del Anxo Carro para representar al club en una jornada muy especial. Nombres que hicieron vibrar a la afición rojiblanca regresarán al escenario de sus hazañas, aunque esta vez sin la presión del resultado ni el vértigo de la velocidad.
Porque será una oportunidad especial para volver a ver sobre el césped del estadio a algunas de las grandes figuras que forman parte de la historia del club. Una ocasión perfecta para que varias generaciones de lucenses se acerquen al Anxo Carro y comprueben que sus ídolos siguen teniendo magia en las botas, aunque ahora la exhiban caminando.
¿Qué demonios es el Fútbol a Pé?
Para los despistados, conviene aclarar que el Fútbol a Pé es una modalidad que adapta el fútbol tradicional para hacerlo más accesible, seguro y participativo. Nada de sprints ni entradas a la desesperada. Entre sus normas principales destacan la prohibición de correr o la ausencia de contacto físico, lo que convierte cada partido en un ejercicio de técnica, visión de juego y colocación.
Nacido en 2019 en Cangas do Morrazo de la mano del exentrenador José María Rial, el fútbol a pie busca ser \»una actividad física inspiradora y divertida, libre de lesiones, marcada por un contexto primordialmente no competitivo\». Una filosofía que casa a la perfección con el espíritu de esta jornada lucense.
La figura del director de juego actúa como una combinación entre árbitro y orientador, velando por el cumplimiento de las normas y por el buen desarrollo de la actividad. Nada de polémicas arbitrales ni protestas airadas. Aquí se viene a disfrutar, punto.
Cangas, padrino de lujo
Que esta exhibición sea posible tiene mucho que ver con los pioneros. El club agradece especialmente la implicación de la Asociación de Fútbol a Pé de Cangas, precursora de esta disciplina en nuestra tierra y pieza fundamental para el desarrollo de esta primera exhibición en Lugo. Los cangueses llevan años evangelizando Galicia con esta modalidad que ya cuenta con licencias federativas y equipos en varias localidades.
La jornada arrancará con puntualidad británica. La actividad comenzará a las 10:45 horas con una breve reunión explicativa para los participantes, y posteriormente, a las 11:00 horas, darán comienzo los partidos sobre el césped del Anxo Carro. Tiempo suficiente para que los veteranos calienten articulaciones y los espectadores se acomoden en las gradas.
Tercer tiempo y convivencia
Porque esto no va solo de fútbol. Al finalizar los encuentros, los participantes compartirán un pequeño tercer tiempo en las propias instalaciones del club, reforzando el carácter social y festivo de una actividad que busca acercar nuevas formas de entender y practicar el fútbol. Ese momento de confraternización que tanto se echa de menos en el fútbol profesional moderno.
Más allá del resultado, el espíritu de esta modalidad se centra en disfrutar, compartir y fomentar la práctica deportiva en un entorno amable y seguro, convirtiendo el fútbol en una herramienta de actividad física y convivencia para personas de diferentes edades y condiciones. Una filosofía que debería calar en más ámbitos del deporte patrio.
Un Anxo Carro en plena transformación
La elección del escenario no es baladí. El Anxo Carro vive tiempos de cambio, con una reforma integral en marcha que transformará el estadio de cara a la temporada 2026/2027. Mientras las obras avanzan, el club aprovecha para abrir sus puertas a iniciativas como esta, demostrando que un estadio es mucho más que once contra once cada quince días.
La colaboración institucional resulta clave en estos proyectos. El club agradece la colaboración del área de Vicepresidencia de la Diputación de Lugo, un respaldo que permite que estas iniciativas salgan adelante sin depender exclusivamente de la taquilla o los patrocinios tradicionales.
Fútbol para todos, literalmente
Lo interesante del Fútbol a Pé es que rompe barreras. No hace falta haber sido futbolista profesional ni tener una condición física envidiable. La ausencia de carrera y contacto permite que personas de cualquier edad y condición puedan disfrutar del balón sin miedo a lesiones o humillaciones deportivas.
Para los veteranos del Lugo que participarán, será una forma de seguir vinculados al club y al deporte que les dio tantas alegrías, pero sin el desgaste físico del fútbol tradicional. Para el público, una oportunidad de ver a sus ídolos en un contexto relajado y festivo. Y para la ciudad de Lugo, un paso más en la apuesta por el deporte inclusivo y la innovación en las prácticas deportivas.
Este domingo, el Anxo Carro será escenario de algo diferente. Nada de tensión competitiva ni presión por los puntos. Solo fútbol en estado puro, caminado pero con la misma pasión de siempre. Las puertas están abiertas. Sería imperdonable perdérselo.