El equipo azerí del preparador físico tudense se adelantó muy pronto ante el Hapoel Beer-Sheva, pero acabó cediendo por 2-1 y deberá remontar el martes en casa para entrar en la fase liga de la Champions.
El sueño europeo de Diego García Fontán sigue vivo, pero ahora exige remontada. El Sabah FC, donde trabaja el preparador físico de Tui, perdió por 2-1 ante el Hapoel Beer-Sheva en la ida del play-off de acceso a la fase liga de la Champions y tendrá que darle la vuelta a la eliminatoria en el encuentro de vuelta del próximo martes 25 de agosto.
El conjunto azerí golpeó primero. Veljko Simić abrió el marcador en el minuto 6 y puso al Sabah por delante en Bucarest, escenario neutral del encuentro. Sin embargo, el Hapoel reaccionó antes del descanso: Javon East igualó en el 43 y Igor Zlatanović completó la remontada en el 79.
De la ventaja inicial a una vuelta a cara o cruz
El 2-1 deja la eliminatoria abierta, aunque cambia el guion que acompañaba al Sabah después de superar tres rondas previas. El equipo de Valdas Dambrauskas tendrá ahora que ganar en la vuelta para mantener intacta la opción de colarse entre los 36 clubes de la fase liga.
M90 ya contó la historia de Diego García Fontán y su salto desde Tui hasta las puertas de la Champions. El preparador físico forma parte de un proyecto que viene de conquistar Liga y Copa en Azerbaiyán y que esta temporada ha ido derribando obstáculos en Europa hasta plantarse en la última ronda clasificatoria.
El martes, todo se decide
La UEFA fija la vuelta para el martes 25 de agosto. El Sabah ejercerá como local y tendrá noventa minutos para intentar remontar una eliminatoria que todavía está al alcance.
El contexto añade interés al desenlace: el ganador entrará en la fase liga de la Champions, mientras que el eliminado continuará su temporada continental en la Europa League. Para García Fontán, por tanto, Europa está asegurada; lo que está en juego es hacerlo en el escaparate más grande.
La semana internacional también ha arrancado con otros focos que M90 está siguiendo, como el estreno de una Premier con cinco entrenadores españoles. En el caso del técnico tudense, sin embargo, la historia tiene un componente mucho más gallego: a un solo partido de una fase liga de Champions que parecía remota cuando comenzó su camino fuera de casa.