Jurado, Eric Puerto y Charlie Patiño encabezan los expedientes pendientes mientras el Deportivo todavía dispone de cinco cesiones para ajustar el primer equipo y un Fabril con exceso de efectivos
El Deportivo llega a la semana de su regreso a Primera con buena parte del trabajo de mercado hecho, pero con un puzle todavía abierto en el capítulo de salidas. Fernando Soriano dispone de cinco cesiones más para ordenar las plantillas del primer equipo y del Fabril, una herramienta especialmente valiosa cuando quedan varios futbolistas sin un encaje claro y todavía hay incorporaciones pendientes de inscripción.
Los casos más evidentes son los de José Ángel Jurado, Eric Puerto y Charlie Patiño. Ninguno ha tenido protagonismo durante la pretemporada y sus situaciones apuntan a resolverse lejos de A Coruña. Los dos primeros finalizan contrato en junio de 2027, mientras que Patiño tiene vínculo hasta 2028 y su escenario más lógico pasa por una cesión que le permita acumular minutos.
Patiño, el caso con más recorrido
La situación de Charlie Patiño es diferente a la de otros futbolistas que están en la rampa de salida. El club sigue viendo en él un jugador con margen de crecimiento, pero el salto del Deportivo a Primera reduce las posibilidades de que disponga de continuidad inmediata en el centro del campo.
Por eso la cesión aparece como una vía natural. El objetivo sería encontrar un destino en el que pueda jugar con regularidad sin perder el control contractual de un futbolista que todavía tiene dos temporadas por delante después de este curso.
La salida temporal no se limita necesariamente al centrocampista inglés. Comas o Barcia también podrían entrar en el juego de cesiones dependiendo de cómo termine configurándose la plantilla y del espacio que quede entre primer equipo y Fabril.
Cinco cesiones todavía disponibles
La normativa permite al Deportivo manejar un máximo conjunto de cesiones entre primer equipo y filial y, hasta ahora, solo una de esas plazas ha sido utilizada. Eso deja a Soriano con cinco movimientos temporales todavía disponibles para solucionar casos que no necesitan una ruptura definitiva.
La diferencia es importante. Para futbolistas con contrato largo y proyección, una cesión puede servir para garantizar minutos sin renunciar a ellos. Para otros jugadores cuyo vínculo está más cerca de finalizar, el escenario puede conducir directamente a una salida definitiva.
El mercado no se limita, por tanto, a encontrar destinos. También obliga a decidir qué patrimonio deportivo quiere conservar el club y qué operaciones deben cerrarse de manera permanente.
Tres fichajes y Nsongo todavía pendientes de inscripción
El Deportivo cuenta actualmente con un grupo de futbolistas ya inscritos, pero todavía quedan movimientos administrativos por completar. Gijselhart, Bright Ede y Asp Jensen están entre las incorporaciones pendientes de registro, mientras que Nsongo puede quedar vinculado competitivamente al Fabril.
La edad de algunos de esos jugadores ofrece margen para utilizar fichas del filial, una posibilidad que da flexibilidad a la dirección deportiva pero que también conecta directamente la planificación del primer equipo con la del conjunto de Manuel Pablo.
Ese cruce de caminos explica por qué el Fabril ha entrado también en una fase decisiva de selección. La pretemporada del filial ha manejado un número muy elevado de futbolistas, incluidos juveniles y jugadores que pueden oscilar entre los dos equipos.
El Fabril forma parte del mismo sudoku
El ascenso del Fabril a Primera Federación ha cambiado la naturaleza del problema. El filial ya no es únicamente un espacio de formación, sino un equipo que competirá en una categoría de máxima exigencia semiprofesional y necesita una plantilla equilibrada desde el primer día.
Eso obliga a coordinar cualquier salida del primer equipo con las necesidades de Manuel Pablo. Un jugador que no tenga espacio inmediato con Antonio Hidalgo puede convertirse en una pieza importante para el Fabril, pero no todos los casos admiten esa solución por edad, ficha o necesidad de minutos en otro contexto.
La dirección deportiva debe además evitar una plantilla sobredimensionada que termine reduciendo el espacio de los jóvenes. El reto es encontrar el punto exacto entre disponer de profundidad y no bloquear la evolución de futbolistas que necesitan competir cada semana.
Hidalgo ya tiene los cimientos; Soriano debe despejar el vestuario
En lo deportivo, el verano ha dejado una imagen bastante definida del nuevo Deportivo. el equipo de Antonio Hidalgo cerró la pretemporada con cuatro porterías a cero y solo cuatro goles encajados, una base competitiva que permite llegar al estreno con sensaciones reconocibles.
La tarea de Soriano se desarrolla ahora en paralelo. Antes del cierre del mercado deben encontrarse soluciones para quienes no forman parte del plan inmediato, completar las inscripciones y terminar de repartir piezas entre el primer equipo y un Fabril que también prepara su propio estreno histórico.
El Deportivo ya ha construido buena parte del equipo que quiere para Primera. El último tramo del mercado consiste ahora en decidir quién se queda, quién necesita salir para jugar y cómo aprovechar esos cinco comodines que todavía conserva la dirección deportiva.