El Deportivo cambia de competición, pero no puede permitirse perder el pulso. Tras la derrota por 1-0 ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano, el equipo de Antonio Hidalgo entra en un tramo peculiar del calendario: este jueves tendrá una eliminatoria de Copa del Rey en Ourense y el lunes siguiente volverá a jugar en Riazor, esta vez ante Osasuna en Primera División.
O Couto abre una semana con margen para las rotaciones
La primera parada será el jueves 29 de octubre, a las 21:00 horas. El Auriense CA, representante del fútbol gallego de Preferente, espera al Dépor en O Couto en una primera ronda de Copa del Rey a partido único. Para los coruñeses, el objetivo es superar el cruce sin sobresaltos; para los ourensanos, la oportunidad es histórica. El rival se ganó la plaza tras superar al San José de Soria en la eliminatoria previa.
La diferencia de categorías sitúa al Deportivo como favorito, pero el formato no admite una tarde de desconexión. Hidalgo tendrá que decidir cuánto modifica su once después del esfuerzo del sábado. La cita puede abrir espacio a jugadores con menos protagonismo y futbolistas del Fabril, aunque ninguna alineación ni participación de canteranos está confirmada. Entre los nombres que se manejan como posibilidades figuran Kevin Sánchez, Rubén López y Martín Ochoa; Noé Carrillo dependería de su evolución física.
Osasuna, un examen de Liga después de la Copa
El siguiente compromiso llegará el lunes 2 de noviembre, a las 21:00 horas, con Osasuna como visitante de Riazor en la jornada 11 de LaLiga EA Sports. Entre ambos partidos habrá tres días completos sin competición. Una distribución que ofrece un pequeño margen de recuperación, pero exige gestionar bien las cargas y mantener la concentración en dos objetivos distintos.
La actuación en el Metropolitano, donde el Deportivo compitió hasta el final frente al Atlético, deja aspectos sobre los que construir. Ahora toca trasladar esa competitividad al partido copero, sin dar por resuelto un duelo que se decide en noventa minutos —o más si hiciera falta—, y llegar al encuentro liguero con piernas y alternativas.
La eliminatoria de Ourense también tendrá un ingrediente especialmente gallego: el Auriense afronta una noche excepcional para su proyecto. El Deportivo, por su parte, busca que el primer paso en la Copa no altere sus planes en Primera. Dos escenarios y una misma exigencia: competir de principio a fin.
