Brais Méndez no decidió irse a la MLS por una llamada al otro lado del teléfono. Los responsables de Columbus Crew viajaron a San Sebastián para explicarle en persona el proyecto, un gesto que terminó pesando en la elección del futbolista de Mos. En una entrevista concedida a Marcos Durán para Relevo, el ex del Celta cuenta qué encontró en Ohio y cómo está viviendo, junto a su familia, el cambio de continente.
«Quería un sitio donde me sintiera valorado al 100%», explica el mediapunta. Tenía dudas por la mudanza con su mujer y sus dos hijos pequeños, pero el interés mostrado por Columbus desde el primer momento terminó de convencerlo. El club estadounidense lo incorporó como jugador franquicia el pasado julio procedente de la Real Sociedad. Su contrato alcanza la temporada 2028-29 e incluye una opción para la siguiente.
El cambio de ritmo que encontró en la MLS
Brais asegura que la liga le ha sorprendido por la calidad individual de sus futbolistas. La mayor diferencia con España, según su relato, aparece cuando recibe la pelota: dispone de un segundo más para pensar. Acostumbrado a resolver en uno o dos toques bajo presión, reconoce que a veces se ha precipitado precisamente por querer jugar al ritmo que traía de LaLiga.
Su adaptación deportiva ya tiene cifras. En un balance publicado por Columbus el 20 de septiembre, el club le atribuía seis goles y cuatro asistencias en sus primeros 14 partidos de todas las competiciones. Su tercer tanto en la MLS llegó de falta directa ante Montréal. El propio Brais subrayó entonces que cada semana se encontraba más conectado con sus compañeros, después de acostumbrarse también al clima y a la humedad de Ohio.
El reto colectivo sigue en marcha. Columbus ha alcanzado la final de la US Open Cup, pero necesita mejorar su situación en la liga para pelear por los playoffs. Méndez recuerda en Relevo que el equipo incorporó a numerosos jugadores durante el verano y pide tiempo para encajar las piezas. La exigencia, sostiene, es volver a competir por títulos.
De Balaídos a Messi, pasando por una camiseta imposible
La entrevista deja una historia de su etapa celeste. En el último partido que disputó contra Messi en el Camp Nou, con victoria del Celta por 1-2, Brais quiso pedirle la camiseta. El argentino se marchó pronto al vestuario y se quedó sin ella; después la consiguió Eduardo Coudet. Ahora ambos coinciden en la MLS, aunque el gallego sigue viendo en Messi a un futbolista capaz de decidir una jugada al menor despiste.
También mira atrás cuando habla de la selección. Brais, internacional absoluto en cuatro ocasiones, admite que hace un par de años creyó posible regresar, aunque entiende la competencia por un sitio. Antes de esta aventura americana, el canterano celeste había pasado de Balaídos a San Sebastián; su fichaje por Columbus cerró la opción de volver al Celta aquel verano. Hoy habla de su nueva casa con la seguridad de quien se sabe importante en el proyecto.