La sexta jornada ha dibujado la primera ventaja nítida en la Tercera Federación gallega. El Boiro venció por 1-0 al Viveiro y alcanzó los 13 puntos, dos más que Barco y Antela. No es una escapada, pero sí un cambio de jerarquía: el conjunto de Barraña es el único líder de un grupo que sigue extraordinariamente comprimido.
La victoria boirense tuvo un premio doble. Además de sumar tres puntos, aprovechó el empate entre Antela y Barco, hasta entonces igualados en la cabeza, y la derrota del Lalín ante el Silva. La jornada no rompió la igualdad de la categoría; simplemente colocó al Boiro un peldaño por encima.
Ocho equipos entre nueve y once puntos
Por detrás del líder aparece un atasco de aspirantes. Barco y Antela quedan con 11 puntos. Lalín, Sarriana, Alondras, Portonovo y Estradense suman 10, mientras que el Racing Villalbés conserva 9. Son ocho equipos separados por apenas dos puntos, una concentración que convierte cualquier resultado en un pequeño terremoto clasificatorio.
El Estradense protagonizó uno de los golpes de la jornada al romper la condición de invicto del Racing Villalbés en A Madalena. El 1-2 permitió a los de A Estrada entrar en el bloque de diez puntos y frenó a un rival que podía haber seguido la estela del Boiro.
También se comprimió la zona media. El Portonovo ganó por la mínima al Pontevedra B y alcanzó los diez puntos. El Silva, con su 1-3 en Lalín, se colocó con ocho y redujo la distancia con el vagón principal. Más abajo, el Montañeros enlazó su segunda victoria al superar al Gran Peña, una reacción que le permite abandonar la última posición y acercarse a Céltiga, Somozas y Arteixo.
Un liderato que todavía no concede margen
El Boiro manda, pero su ventaja es demasiado corta para administrar. El equipo de José Tizón ha sumado 13 de los primeros 18 puntos y empieza a convertir Barraña en una base competitiva. La victoria sobre el Viveiro refuerza esa sensación: incluso en un partido cerrado encontró el gol que separa a los aspirantes de los equipos capaces de liderar.
La siguiente exigencia será sostener esa regularidad cuando los rivales ajusten el foco. Barco y Antela continúan invictos en la zona alta; Lalín, Sarriana, Alondras, Portonovo y Estradense están a una sola victoria de cambiar el orden; y el Villalbés sigue dentro de la pelea pese a su primer tropiezo.
La fotografía tras seis jornadas es clara: el Boiro tiene el mando, pero todavía no el control. La Tercera gallega ha encontrado un líder en solitario y, al mismo tiempo, una persecución multitudinaria. Esa combinación promete una clasificación inestable y una jornada siete con consecuencias inmediatas.
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