Bil Nsongo todavía no ha estrenado su cuenta goleadora en el regreso del Deportivo a Primera, pero su influencia va mucho más allá del remate. El delantero camerunés se ha convertido en una pieza de desgaste, apoyo y profundidad que permite a Pierre-Emerick Aubameyang administrar esfuerzos y aparecer donde más daño hace: cerca del área.
El reparto de tareas en la delantera de Antonio Hidalgo empieza a dibujar una sociedad muy concreta. Aubameyang pone la pausa, el colmillo y la definición; Nsongo pone kilómetros, choques y desmarques. El resultado está ayudando a explicar el gran inicio de un Dépor que se está adaptando a Primera a una velocidad inesperada y que viene de firmar un golpe de autoridad con el 2-3 ante el Villarreal en La Cerámica.
Un delantero que juega para que otros lleguen mejor
Nsongo no está viviendo de las ocasiones. Según los datos de Driblab, el atacante promedia 1,61 remates por cada 90 minutos, una cifra discreta para un delantero centro. Sin embargo, su peso aparece en otros registros: entra en el podio de los puntas de LaLiga tanto por distancia recorrida como por participación en duelos.
El camerunés alcanza una media de 24,9 duelos por cada partido completo. Solo Lucas Boyé e Isaac Romero aparecen por encima entre los delanteros de la competición. No es una estadística decorativa: habla de un futbolista que fija centrales, disputa balones largos, salta a la presión y obliga a la defensa rival a convivir con contacto permanente.
10,4 kilómetros por 90 minutos
La otra cifra que define su papel son los 10,4 kilómetros de media por cada 90 minutos. Entre los delanteros de LaLiga únicamente Pablo Durán y Ferran Jutglá recorren más terreno. Nsongo todavía no ha completado un partido entero esta temporada, pero el volumen de trabajo que asume ayuda a entenderlo: su encuentro es una sucesión de apoyos, rupturas, presiones y disputas.
Ahí aparece la complementariedad con Aubameyang. El gabonés puede seleccionar mejor sus esfuerzos, recibir con algo más de ventaja y conservar energía para las acciones decisivas. Ya dejó claro en La Cerámica que sigue teniendo veneno: participó directamente en los tres goles del Deportivo y decidió el partido en el tramo final. Nsongo, mientras tanto, había hecho buena parte del trabajo de intendencia que rara vez entra en el resumen.
De Abegondo a Primera y a la selección de Camerún
El crecimiento del atacante de Yaundé ha sido vertiginoso. El curso pasado comenzó con el Fabril, donde marcó 12 goles en 20 partidos, y terminó aportando seis tantos en 17 encuentros con el primer equipo, incluidos los dos de Valladolid que certificaron el ascenso. El club lo blindó hasta 2030 y, apenas unos meses después, ha llegado otra confirmación de su progresión: su primera convocatoria con la selección absoluta de Camerún.
El propio Deportivo confirmó que Nsongo ha sido citado para los partidos frente a Comoras y República del Congo, clasificatorios para la Copa de África, además de un amistoso ante Costa de Marfil. Un salto internacional que encaja con la sensación que está dejando en Primera: quizá todavía no marque, pero ya está haciendo muchas cosas que explican por qué Hidalgo sigue confiando en él.
El gol puede ser el siguiente paso
La evolución natural pasa ahora por añadir amenaza en el área a todo ese trabajo sin balón. Si mantiene su despliegue y aumenta su presencia en zonas de remate, el Deportivo puede encontrarse con un delantero mucho más completo. Porque el fútbol de Nsongo, a día de hoy, no se mide solo en goles: también se mide en metros, duelos, centrales arrastrados y espacios que otros aprovechan.
Y en un equipo donde Aubameyang está convirtiendo cada ventaja en dinamita, ese trabajo invisible vale puntos.