Iker Calleja abrió el marcador y Pallín sentenció al final un partido en el que el conjunto monfortino destacó por su orden, su disciplina y su capacidad para jugar las transiciones.
El Club Lemos empezó la temporada con una victoria de mucho valor en As Laxes. El conjunto de Alberto López se impuso 0-2 al Beluso en un partido exigente, de ritmo trabado y muchos duelos, en el que los monfortinos supieron adaptarse mejor al contexto y fueron muy eficaces en las dos áreas.
El Lemos se mostró desde el inicio muy ordenado. El partido pedía atención en las segundas jugadas, capacidad para competir en un campo de dimensiones reducidas y precisión para aprovechar cada transición. Ahí se sintió cómodo el equipo lucense, que no necesitó acumular posesiones largas para generar peligro.
Calleja abre el camino
El 0-1 llegó en la primera mitad. Iker Calleja aprovechó una acción bien enlazada por el costado para adelantar al Lemos y dar al partido el guion que más le interesaba. Con ventaja, los visitantes reforzaron su estructura, protegieron bien el carril central y obligaron al Beluso a atacar con poca claridad.
El equipo local trató de reaccionar y tuvo alguna llegada de mérito, incluida una ocasión que exigió una buena respuesta del guardameta del Lemos. Sin embargo, la sensación general fue que los visitantes controlaban mejor los momentos del encuentro y reducían al mínimo los espacios para correr.
Solidez y sentencia a la contra
La segunda parte mantuvo el tono físico. El Beluso intentó dar un paso adelante, pero el Lemos sostuvo bien el área y siguió encontrando salidas por fuera. Cuando el encuentro entró en su tramo final, el conjunto monfortino volvió a demostrar precisión para castigar un desajuste.
Noureddine condujo una transición rápida y Pallín culminó la acción para firmar el 0-2 y cerrar el partido. El tanto confirmó una victoria trabajada, construida más desde la solidez y la lectura del encuentro que desde el dominio territorial.
El estreno deja una primera señal positiva para un Lemos que vuelve a afrontar la temporada con ambición. Ganar fuera, mantener la portería a cero y responder bien a un partido incómodo son tres argumentos que permiten empezar el curso con confianza.