Iago Aspas ya tiene un partido marcado en rojo para su regreso. El capitán del Celta asegura que se encuentra bien de la lesión muscular que sufrió a mediados de septiembre y que, desde que cayó, hay una cita que no se le ha ido de la cabeza: la visita de la Juventus a Balaídos del próximo 15 de octubre.
“Desde que me lesioné, estoy pensando en el partido contra la Juventus”, explicó Aspas durante la clausura de las Jornadas Nacionales de Periodismo y Deporte celebradas en Vigo, organizadas por AGAXORDE. El moañés recordó además que la última vez que el conjunto italiano visitó Balaídos él tuvo que seguir el partido desde la grada.
La frase tiene un componente especial porque Aspas afronta su última temporada como futbolista profesional. A los 39 años, el delantero insiste en que vive ese proceso con normalidad y sin convertir cada semana en una despedida solemne.
La Juventus, el objetivo que tiene en la cabeza
El Celta comunicó el pasado 15 de septiembre que Aspas sufría una rotura de grado I en el recto anterior del muslo izquierdo, con un tiempo estimado de baja de alrededor de cuatro semanas. Ese calendario colocaba precisamente el duelo europeo contra la Juventus dentro de la ventana lógica para su regreso.
M90 ya contó entonces el alcance de la lesión y el plazo de recuperación. Ahora es el propio futbolista quien admite que el gran objetivo emocional de estas semanas ha sido llegar a tiempo a la cita europea.
Aspas explicó que ya puede retomar poco a poco los entrenamientos y que espera aumentar su participación con el grupo. Eso no garantiza por sí solo que pueda ser titular frente a la Juventus, pero sí confirma que la recuperación entra en su fase final.
La petición para el día después: que el ’10’ siga en casa
La mirada de Aspas no está únicamente puesta en su regreso. Durante la misma charla dejó también una idea para cuando llegue el momento de colgar las botas: le gustaría que su dorsal ’10’ lo heredase un canterano del Celta.
Es una declaración con enorme carga simbólica en un club que atraviesa una etapa marcada por el peso de A Madroa y la aparición constante de futbolistas jóvenes en el primer equipo.
Claudio Giráldez, presente también en las jornadas, pidió precisamente calma con cualquier comparación. Para el técnico, buscar “al nuevo Aspas” es una forma equivocada de cargar a los canteranos con una expectativa imposible de medir.
El propio Giráldez ha explicado en los últimos días cómo protege los procesos de formación de los jóvenes, incluso cuando el talento aparece antes de que el físico o la madurez estén completamente desarrollados.
Aspas seguirá en el Celta, aunque todavía no sabe en qué puesto
La retirada, en cualquier caso, no supondrá una ruptura con el club. Aspas dejó claro que seguirá frecuentando la Cidade Deportiva de Mos, hablando de fútbol y manteniendo una relación directa con el Celta.
Lo que todavía no está definido es su función concreta. No sabe qué puesto ocupará cuando deje de jugar, pero sí tiene claro que seguirá ligado al día a día celeste.
Ese futuro puede esperar. Ahora mismo el foco está en volver a sentirse futbolista dentro del campo.
Elche primero, Juventus después
Antes de la cita europea, el Celta visita al Elche este domingo 11 de octubre a las 14:00 horas. Aspas ya había comenzado a acercarse de nuevo al trabajo de grupo y la evolución de los próximos entrenamientos marcará si puede tener algún tipo de participación antes de la Juventus.
El escenario tiene además una conexión especial con el capitán. Aspas ya protagonizó en Elche uno de los goles que cambiaron una temporada del Celta, en una visita que terminó siendo decisiva para salir de una situación comprometida.
Pero el partido que lleva semanas imaginando está unos días más adelante. Juventus, Balaídos y una última temporada que Aspas quiere vivir sin nostalgia anticipada.