El Racing Club Ferrol tiene muy encaminada la incorporación de Unai Ropero, atacante vitoriano propiedad del Deportivo Alavés. El posible fichaje apunta a una pieza de perfil potente, joven y con margen, un futbolista que ya sabe lo que es debutar en Primera División, que viene de curtirse en Eldense y Hércules y que dejó una carta de presentación muy seria en el filial albiazul: 19 goles en 33 partidos en Segunda Federación.
Un atacante con contrato largo en el Alavés
Unai Ropero Pérez nació en Vitoria-Gasteiz el 20 de noviembre de 2001. Tiene 24 años, mide alrededor de 1,88 metros y pertenece al Deportivo Alavés, club con el que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028. Su posición principal aparece registrada como extremo derecho, aunque su perfil real es mucho más flexible: puede jugar como delantero centro, segundo punta, mediapunta o partir desde una banda.
El dato no es menor para el Racing. Si se confirma su llegada, Javi Vázquez incorporaría un atacante con físico, recorrido y todavía margen de crecimiento. No sería un fichaje de cartel veterano, sino una apuesta de presente con proyección: un jugador que ya ha pasado por vestuarios exigentes y que necesita continuidad para volver a sentirse importante.
Formado en Vitoria y con debut en Primera
Ropero se formó en el fútbol alavés antes de consolidarse en la estructura del Deportivo Alavés. Pasó por clubes como Ariznabarra y Aurrerá de Vitoria antes de crecer en Ibaia, donde fue quemando etapas hasta llegar al filial babazorro.
Su primer gran hito llegó el 22 de mayo de 2022, cuando debutó con el primer equipo del Alavés en Primera División ante el Cádiz. No fue un debut cualquiera para un canterano: entrar en dinámica de élite, aunque fuese en un contexto complicado para el club, ya marcaba que el Alavés veía en él algo más que un delantero de paso.
La temporada que lo puso en el mapa
La gran explosión de Ropero llegó en la temporada 2023/24 con el Deportivo Alavés B. En Segunda Federación firmó 19 goles en 33 partidos, una cifra de delantero importante en una categoría donde los goles no se regalan y cada área parece una trinchera. Esa campaña fue elegido además Mejor Jugador del Año por la AFE en Segunda Federación, según recogió la Cadena SER en la información sobre su llegada al Hércules.
Ese curso explica buena parte de su cartel actual. Ropero no es un atacante que viva solo de promesas o vídeos de YouTube. Ya ha demostrado que, con minutos y confianza, tiene colmillo en área rival.
Eldense y Hércules: dos cesiones para madurar
Tras su gran año en el filial, el Alavés lo cedió al CD Eldense para la temporada 2024/25 en Segunda División. El club azulgrana lo incorporó como cedido para competir en LaLiga Hypermotion, en un salto de exigencia importante.
Su paso por Elda fue más de aprendizaje que de explosión goleadora. Disputó 18 partidos entre Liga y Copa y marcó dos goles, uno de ellos en Copa del Rey y otro en Liga ante el Racing de Santander. Según la Cadena SER, una microrrotura en el tendón rotuliano acabó cortando la parte final de su etapa en el Eldense.
Después llegó su cesión al Hércules CF, anunciada por el club alicantino para la temporada 2025/26. El Hércules lo presentó como un futbolista de 1,88 metros, potente, con capacidad de finalización y polivalencia ofensiva.
Así juega Unai Ropero
Ropero es un atacante de esos que no pasan desapercibidos. Tiene planta, zancada y presencia física. No es el típico extremo liviano de regate corto y cal en la bota, sino un jugador más de potencia, llegada y remate.
Puede actuar como delantero centro, pero su mejor versión puede aparecer también como segundo punta, con libertad para caer a bandas, atacar espacios y llegar al área sin estar siempre fijado entre centrales. Desde el entorno del Alavés, Urbano Santos lo definió como un futbolista ofensivo que se adapta bien como segundo punta, con intuición, disparo potente y golpeo a balón parado.
Su fútbol se entiende mejor cerca del área que lejos de ella. Ropero necesita recibir con ventaja, atacar metros, cargar el área y aparecer en zonas de finalización. Si el equipo lo deja aislado y le manda melones, puede pelear. Pero si le da contexto, centros, segundas jugadas y compañeros cerca, puede hacer daño.
Qué puede aportar al Racing
El posible encaje en el Racing es interesante. El equipo ferrolano necesita recuperar energía competitiva, hambre y pegada para una temporada de Primera Federación en la que A Malata debe volver a ser un campo incómodo. Ropero puede sumar varias cosas.
La primera, físico arriba. Con casi 1,88 metros, puede disputar duelos, atacar centros laterales y ayudar en el juego directo cuando el partido se ensucia. En Primera Federación eso vale oro, porque hay tardes en las que no se gana con pizarra fina, sino con segunda jugada, colmillo y área.
La segunda, movilidad. Aunque tenga cuerpo de nueve, no es un delantero estático. Puede moverse por los costados, romper al espacio y aparecer desde segunda línea.
La tercera, polivalencia. Para Javi Vázquez puede ser una pieza flexible: delantero, acompañante de otro punta, falso extremo o atacante de apoyo. En una plantilla ajustada, ese tipo de futbolistas son como los laterales que también juegan de central: te salvan planes.
Y la cuarta, gol potencial. Sus 19 tantos con el Alavés B siguen siendo su mejor argumento. El reto está en trasladar esa eficacia a un Racing con presión, historia y exigencia.
Un fichaje con margen, pero también con reto
Ropero no llega —si se confirma la operación— como producto terminado. Su carrera aún está en fase de construcción. La cesión en el Eldense le dio roce profesional, pero también dejó claro que todavía necesita continuidad para consolidarse a un nivel superior. El Hércules fue otro paso competitivo dentro de una categoría dura.
El Racing podría ofrecerle justo eso: minutos, responsabilidad y un entorno donde crecer. Pero también le exigirá rendimiento inmediato. A Malata no espera eternamente. La grada puede ser paciente con quien se deja el alma, pero pide señales desde el primer día.
Ahí estará el desafío para Ropero: convertir su físico, su movilidad y su olfato en puntos. Porque en Ferrol el delantero no se mide solo por lo que promete; se mide por lo que empuja a la red.
Perfil táctico: dónde puede encajar
En un 4-2-3-1, Ropero podría jugar como referencia ofensiva, especialmente si el Racing busca un delantero capaz de fijar, descargar y atacar centros. También podría partir desde una banda para cargar el segundo palo o meterse por dentro.
En un 4-4-2, quizá aparece una de sus versiones más naturales: como segundo punta junto a un delantero más fijo. Ahí puede moverse, asociarse, caer a un costado y llegar al área con menos vigilancia.
En un 4-3-3, podría actuar como extremo de llegada o como nueve móvil. No es un perfil de extremo puro, pero sí puede ser útil si el plan pasa por verticalidad, presión y presencia en el área.
Una apuesta que encaja con el nuevo Racing
El Racing necesita reconstruirse con futbolistas que entiendan la categoría y que tengan hambre. Ropero encaja en ese molde: joven, con experiencia en Segunda, paso por filiales de élite, físico para competir y una temporada goleadora que demuestra que el gol está ahí. Su fichaje se sumaría al de Eric Monjonell en un mercado racinguista que no para de moverse.
No es un fichaje para vender humo. Es un jugador para trabajar, ajustar y potenciar. De esos que, si caen de pie, pueden convertirse en pieza importante sin hacer demasiado ruido al principio.
Si el Racing consigue activar su mejor versión, puede encontrar un atacante muy útil para una temporada en la que cada gol va a valer media vida.