El Deportivo prolonga dos temporadas más la vinculación del entrenador que devolvió al equipo a Primera y refuerza su apuesta por la continuidad del proyecto.
El Deportivo ha dado un paso importante en la construcción de su regreso a Primera División. Antonio Hidalgo continuará al frente del banquillo blanquiazul hasta junio de 2028 después de alcanzar un acuerdo con el club para ampliar su contrato, una decisión que premia el ascenso conseguido la pasada temporada y que, al mismo tiempo, envía un mensaje claro de estabilidad a pocos días del comienzo de la competición.
Hidalgo llegó a A Coruña en el verano de 2025 con un contrato inicial de una temporada y una opción vinculada al objetivo del ascenso. El técnico cumplió la misión a la primera y ahora el Deportivo convierte aquella apuesta en un proyecto de mayor recorrido. La renovación le permitirá dirigir al equipo en su vuelta a la máxima categoría con un horizonte contractual más amplio y sin la presión añadida de afrontar el curso con una vinculación a corto plazo.
La continuidad encaja además con la línea que ha mostrado el equipo durante la preparación. El Dépor ha cerrado la pretemporada con apenas cuatro goles encajados en siete partidos, cuatro porterías a cero y una sola derrota, precisamente ante el Real Madrid en el Teresa Herrera. La solidez, el orden y la capacidad para competir han vuelto a aparecer como señas de identidad de un bloque que ahora tendrá que trasladarlas a un escenario mucho más exigente.
El último ensayo dejó también argumentos para alimentar la confianza. En el 0-1 ante el Real Madrid en Riazor, el conjunto coruñés compitió de tú a tú durante muchos tramos y volvió a ofrecer la imagen de un equipo difícil de desordenar. Es una característica muy asociada al trabajo de Hidalgo, un entrenador que ha construido buena parte de su propuesta desde la organización colectiva, la intensidad sin balón y la capacidad para adaptar el plan al rival.
El reto, lógicamente, cambia de dimensión. Después de devolver al Deportivo a Primera tras ocho años fuera de la élite, la prioridad pasa ahora por consolidar al equipo entre los mejores. La plantilla ha sufrido cambios importantes, la exigencia competitiva será mucho mayor y el margen de error se reduce, pero el club ha decidido que el hombre que condujo el ascenso sea también quien dirija la siguiente fase del proyecto.
La renovación supone igualmente un respaldo a la metodología y al liderazgo del técnico catalán. El propio perfil oficial del entrenador destaca su capacidad para construir equipos sólidos y ordenados, su flexibilidad táctica y la importancia que concede al componente mental dentro del rendimiento colectivo. El Deportivo define a Hidalgo como un técnico meticuloso, adaptable y especialmente atento a la fortaleza psicológica del futbolista.
Con el acuerdo hasta 2028, el club elimina además uno de los asuntos que podían quedar abiertos alrededor del banquillo antes de arrancar la temporada. Hidalgo afrontará su segunda campaña completa en A Coruña con el crédito deportivo del ascenso, una plantilla diseñada ya para Primera y la responsabilidad de conseguir que el regreso no sea una escala breve. El Dépor apuesta por continuidad: mismo entrenador, misma idea de crecimiento y ahora un desafío bastante más grande.