Antonio Hidalgo compareció tras el 1-0 del Atlético de Madrid ante el Deportivo con una sensación difícil de digerir. Su equipo había llegado con vida al tramo final y dispuso de una ocasión clarísima para empatar, pero se marchó del Metropolitano sin puntos. El entrenador defendió el esfuerzo de sus futbolistas y, al mismo tiempo, fue tajante sobre la situación: competir bien no basta.
La ocasión de Kevin y el dolor de irse de vacío
Hidalgo reconoció el peso de la oportunidad que tuvo Kevin en los últimos instantes. El Dépor había sobrevivido a los momentos de mayor empuje del Atlético y encontró la posibilidad de igualar en el cierre, pero el remate no acabó en gol. El técnico habló de mucho dolor por una acción que podía haber dado un punto de enorme valor al Deportivo.
En su análisis, la primera parte blanquiazul tuvo buenos momentos con balón, aunque sin la amenaza necesaria para traducir el juego en ocasiones suficientes. Tras el descanso, el Atlético modificó su estructura y obligó a los visitantes a defender situaciones cada vez más exigentes hasta encontrar el gol.
Una exigencia que va más allá de las sensaciones
El mensaje más importante de Hidalgo fue una advertencia a su propio equipo: «Esto va de ganar partidos, de sumar de tres». El entrenador considera que el Deportivo está haciendo cosas positivas, pero reconoció que el rendimiento actual no alcanza para transformar esas actuaciones en victorias.
Tras seis encuentros sin ganar, no quiso refugiarse en los méritos ni en la dificultad del calendario. Insistió en que seguirá exigiendo más al grupo y defendió que la solución depende de mejorar la eficacia y sostener el nivel competitivo durante más tiempo. La previa del Metropolitano había destacado el reto que suponía medirse al Atlético, pero el resultado dejó frustración por lo cerca que estuvo el empate.
Confianza en Adama y en la evolución del equipo
Hidalgo también valoró el trabajo de Adama Traoré. Se mostró satisfecho con su evolución, aunque subrayó que debe seguir aumentando la regularidad de sus minutos de calidad. Ese criterio resume la actitud del técnico: reconocer avances sin rebajar la exigencia.
El Deportivo afronta una nueva semana con la necesidad de transformar las buenas sensaciones en puntos. Hidalgo ya había puesto el foco en los recursos del equipo en su comparecencia previa al choque. Ahora el reto es más inmediato: acabar con la racha y empezar a ganar otra vez.
