Alberto Rodríguez terminó satisfecho con la respuesta competitiva del Dépor ABANCA pese al 0-2 ante el Real Madrid en Riazor. El técnico destacó que su equipo fue capaz de mantenerse dentro del partido, generar ocasiones y apretar hasta el final ante uno de los rivales más exigentes de la Liga F.
En declaraciones recogidas por DXT Campeón, el entrenador reconoció que el inicio no fue malo, aunque al Deportivo le costó ganar duelos durante la primera mitad. Con el 0-2 en el marcador, decidió elevar el riesgo de la presión y buscar al Real Madrid más arriba.
«Tuvimos dos o tres ocasiones claras»
Rodríguez puso el foco en una de las claves de la noche: el Dépor sí encontró situaciones para volver a meterse en el partido. El técnico explicó que su equipo tuvo «dos o tres ocasiones claras de gol» y que, de haber convertido una, habría podido atacar el tramo final con opciones reales de empate.
Más allá del resultado, valoró especialmente el esfuerzo colectivo y la capacidad del equipo para competir hasta el último minuto. El Dépor apretó hasta el 94 y no dejó de buscar un gol que habría cambiado el desenlace.
Sin alarma por la falta de gol
El entrenador también se refirió a una de las asignaturas pendientes del inicio de temporada. El Dépor ABANCA todavía no ha marcado, pero Rodríguez evitó dramatizar la situación. Su mensaje fue claro: no habla de preocupación, sino de trabajo.
Para el técnico, el hecho de que el equipo sea capaz de generar ocasiones indica que el camino es el correcto. A partir de ahí, el objetivo pasa por mejorar la definición y seguir insistiendo durante los entrenamientos en un aspecto que considera determinante.
Los dos goles, analizados
Rodríguez también explicó cómo vio las dos acciones que terminaron decidiendo el partido. Sobre el primer tanto, subrayó la dificultad de defender a Linda Caicedo en campo abierto y admitió que habría sido necesario cerrar antes su trayectoria hacia dentro para impedir el disparo.
En el segundo, a la salida de un córner, señaló que Olaya le transmitió que un bloqueo le impidió seguir correctamente la marca. El técnico destacó la importancia del balón parado y el trabajo específico del Real Madrid en este tipo de acciones.
Tarazona, pendiente de pruebas
La portera tuvo que abandonar el terreno de juego tras recibir un golpe en las costillas en un mano a mano. Rodríguez explicó que todavía no había podido hablar con ella y que será sometida a pruebas para conocer el alcance exacto de la lesión.
El entrenador quiso destacar además su actuación, después de detener un penalti y volver a mostrar un nivel alto tras su buen partido en Tenerife.
Lucía Rivas, una de las notas positivas
Otra de las futbolistas señaladas por el técnico fue Lucía Rivas. Rodríguez valoró su capacidad en el uno contra uno y explicó que el cuerpo técnico trató de explotar ese recurso ante las dificultades del Real Madrid para llegar a determinadas ayudas defensivas.
El técnico cerró su análisis con un mensaje de confianza en las jóvenes, tanto del primer equipo como del filial, destacando la frescura que aportan y la necesidad de que sigan acumulando minutos de calidad.