Alberto Rodríguez salió de la derrota ante el Atlético de Madrid con una conclusión que va más allá del 1-2: el Dépor ABANCA ya se ve capaz de competir de igual a igual con los equipos fuertes de la Liga F. El técnico blanquiazul valoró la respuesta de su equipo, pero también volvió a señalar esos pequeños errores que en la máxima categoría terminan decidiendo partidos.
«Nos da para competir de tú a tú con los equipos importantes de la categoría», resumió Rodríguez después de un encuentro en el que el Dépor consiguió empatar en la segunda mitad por medio de Espe Pizarro, pero terminó cediendo en una transición culminada por Fiamma Benítez.
El desgaste de la presión, una de las claves
El entrenador explicó que el equipo hizo un esfuerzo importante para sostener la presión y recuperar metros después del descanso. «Nos desgastamos mucho en la presión hasta que empatamos», señaló.
Ese crecimiento permitió al Dépor llevar el partido a un escenario más abierto. Tras el 1-1, las blanquiazules tuvieron fases en las que consiguieron quitarle el balón al Atlético y hacerle daño. «Fuimos capaces de, cuando les quitamos la pelota, hacerlas sufrir», destacó el técnico.
El 1-2 y una gestión que Rodríguez quiere mejorar
El punto de inflexión llegó en el tramo final. El Dépor buscaba aprovechar la inercia del empate, pero una contra rojiblanca después de un córner a favor terminó en el 1-2. Rodríguez lamentó especialmente esa fase del partido: «No fuimos capaces de gestionar mejor la media hora que faltaba».
El entrenador insistió en que el Atlético tiene recursos para castigar cualquier desajuste cuando puede correr. La derrota, por tanto, deja una lectura doble: el Dépor fue competitivo durante muchos minutos, pero volvió a pagar un detalle puntual en un partido equilibrado.
«En el global hicimos un buen partido»
Rodríguez no quiso que el resultado borrase el rendimiento. «En el global hicimos un buen partido», afirmó, antes de señalar que las últimas jornadas ya ofrecen una muestra suficiente para detectar qué falta todavía.
El técnico habló de encontrar «ese equilibrio» entre competir bien y corregir «pequeños ajustes importantes que esta categoría no perdona». Es una idea que enlaza con la evolución reciente del equipo: ante el Atlético volvió a competir hasta el final, pero se quedó sin premio por una acción que decidió el encuentro.
El Dépor ABANCA se queda con cinco puntos después de seis jornadas. Más allá de la clasificación, el mensaje de su entrenador apunta a otra batalla: convertir actuaciones competitivas en puntos y reducir al mínimo los errores que la Liga F castiga con tanta dureza.
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