Los medios ingleses dan por cerrado el fichaje de Alexia Putellas por un club londinense. Sin embargo, las opciones de que la futbolista acabe en México o Estados Unidos siguen vivas y no se descartan en absoluto.
La prensa británica canta victoria
Al otro lado del Canal de la Mancha ya están preparando la alfombra roja. Según informaciones procedentes de Inglaterra, el acuerdo entre Alexia Putellas y un equipo de Londres estaría prácticamente cerrado. Los británicos lo dan por hecho, con ese tono de seguridad que solo tienen cuando creen que el cheque ya está firmado.
La dos veces Balón de Oro, pieza angular del Barcelona durante años, estaría a punto de cambiar el Camp Nou por alguno de los estadios de la capital inglesa. Un movimiento que sacudiría los cimientos del fútbol femenino europeo y que convertiría a la Premier League en el destino más apetecible para las grandes estrellas del continente.
Pero la novela aún tiene capítulos
Ahora bien, antes de que los aficionados londinenses empiecen a imprimir camisetas, conviene recordar que esto del mercado de fichajes es más imprevisible que el tiempo en Galicia. Porque resulta que las opciones de México y Estados Unidos siguen muy presentes en la ecuación.
Nada está cerrado del todo, por mucho que desde Inglaterra quieran vender la moto. La NWSL norteamericana y la Liga MX Femenil mantienen sus cartas sobre la mesa, y ambas competiciones tienen argumentos de peso para seducir a una futbolista del calibre de Alexia.
El factor económico y deportivo
Estados Unidos lleva años invirtiendo cantidades industriales en su liga femenina. La NWSL se ha convertido en un destino cada vez más atractivo, con salarios competitivos y una visibilidad mediática que pocas competiciones pueden ofrecer. Para una jugadora en la recta final de su carrera, la propuesta americana tiene su lógica.
México, por su parte, está apostando fuerte por profesionalizar su fútbol femenino. Fichar a Alexia sería un golpe encima de la mesa, una declaración de intenciones que situaría a la Liga MX Femenil en el mapa internacional de forma inmediata.
Londres, el favorito con asterisco
Que los ingleses se froten las manos no significa que el trato esté hecho. En el fútbol moderno, hasta que no hay foto con la camiseta y firma en el contrato, todo puede dar un giro de 180 grados. Y más cuando hablamos de una operación de este calibre, con intereses deportivos, económicos y mediáticos de por medio.
La Premier League femenina ha crecido exponencialmente en los últimos años. Chelsea, Arsenal o el recién ascendido en ambiciones Manchester City son destinos que cualquier futbolista consideraría seriamente. El proyecto deportivo, las instalaciones y el nivel competitivo están ahí. Pero también lo están en otras latitudes.
¿Qué busca Alexia?
La gran pregunta es qué pesa más en la balanza de la catalana. ¿Un último gran desafío en Europa? ¿La aventura americana con todo lo que conlleva? ¿O ser la embajadora de un proyecto emergente en México?
A sus 32 años [pendiente de verificar edad exacta], Alexia tiene experiencia y palmarés de sobra para elegir con criterio. Ha ganado todo lo que se puede ganar con el Barcelona y con la selección española. Su siguiente paso será, probablemente, el último gran movimiento de su carrera.
Lo que está claro es que, venga de donde venga la oferta definitiva, estamos ante uno de los fichajes más sonados del fútbol femenino en mucho tiempo. Una operación que marcará tendencia y que puede abrir la puerta a otros movimientos de alto nivel.
El mercado se calienta
Mientras tanto, los aficionados de tres continentes están pendientes del móvil esperando el anuncio definitivo. En Londres ya se ven con ella, pero en Los Ángeles, Ciudad de México o cualquier otra ciudad con ambiciones también tienen motivos para soñar.
El verano promete emociones, y no solo sobre el césped. El mercado de fichajes del fútbol femenino está demostrando que ya juega en la misma liga que el masculino en cuanto a expectación y repercusión mediática. Y Alexia Putellas, como no podía ser de otra manera, está en el centro de todo.