El Atlético de Madrid ganó el Torneo Ourense Provincia Termal cadete 2026 en la tanda de penaltis ante el Real Madrid, con el portero Octavian Ghiaur como gran protagonista; el Celta cerró el podio al superar al Pabellón en el tercer puesto
El derbi madrileño se resolvió en Ourense y en los once metros. El Atlético de Madrid se proclamó campeón del Torneo Ourense Provincia Termal cadete 2026 al imponerse al Real Madrid en la tanda de penaltis por 4-2, después de que el partido terminara sin goles en el tiempo reglamentario. Una final sin concesiones entre dos de las mejores canteras de España, decidida por la actuación del portero colchonero Octavian Ghiaur, que detuvo dos lanzamientos y fue clave en el triunfo rojiblanco.
Ghiaur, el héroe bajo los palos
En las tandas de penaltis todo pasa por el portero, y Ghiaur lo entendió perfectamente. El guardameta del Atlético fue determinante al detener dos lanzamientos rivales y permitir que los colchoneros completaran una serie impecable con cuatro goles convertidos. Una actuación que resume la solidez defensiva con la que el conjunto madrileño afrontó el torneo y que le valió alzar el trofeo en tierras gallegas.
El Celta, tercero con orgullo
El conjunto celeste no llegó a la gran final pero sí completó una participación positiva en el torneo Ourense Provincia Termal cadete. El Celta venció al Pabellón en la final de consolación y se quedó con el tercer puesto, sumando otro resultado destacado para una cantera céltica que ha dado muestras de su nivel este curso en categorías de formación. Una competición de alto nivel que sirvió de escaparate para algunos de los mejores cadetes del fútbol español, con Ourense como escenario de referencia para el fútbol base gallego frente a las grandes canteras nacionales.
Ourense, capital del fútbol cadete
Una edición más, el Torneo Ourense Provincia Termal reunió a algunos de los mejores equipos cadetes de España, consolidándose como una cita de referencia en el calendario del fútbol base nacional. El título para el Atlético de Madrid y el tercer puesto del Celta dejan un balance positivo para el fútbol gallego en su propia casa.