El Dépor ABANCA ha blindado a Espe Pizarro hasta 2028. La delantera uruguaya, que firmó seis goles en su primera temporada en Liga F, despeja cualquier duda sobre su continuidad y se convierte en pieza clave del proyecto blanquiazul a largo plazo.
La directiva deportivista ha movido ficha rápido. Nada de esperar al último suspiro del mercado ni de dejar que la incertidumbre se apodere del vestuario femenino. Espe Pizarro seguirá vistiendo la camiseta blanquiazul hasta 2028, una renovación que llega en el momento justo para consolidar un proyecto que aspira a crecer en la élite del fútbol español.
La charrúa aterriza en Riazor con el cartel de refuerzo prometedor y cierra su primera campaña con seis dianas en Liga F. No son números de Pichichi, cierto, pero sí el rendimiento de una futbolista que ha necesitado adaptarse a una competición exigente, a un estilo de juego diferente y a la presión de defender un escudo con historia.
Una apuesta de futuro con sello uruguayo
El Dépor ABANCA no ha dudado en atar a Pizarro con un contrato de largo recorrido. Dos años más de vinculación no son casualidad: la dirección deportiva ve en ella una atacante con margen de crecimiento, capacidad goleadora por explotar y el carácter necesario para liderar la línea ofensiva en los próximos cursos.
Uruguay siempre ha exportado delanteras con garra y olfato de área. Pizarro no es la excepción. Su físico le permite ganar duelos, su movilidad genera espacios y sus seis goles de la temporada pasada demuestran que tiene pólvora, aunque todavía no haya explotado todo su arsenal.
La renovación también manda un mensaje claro al vestuario y a la afición: el club apuesta por la continuidad, por construir sobre cimientos sólidos y no por parches de última hora. En un fútbol femenino cada vez más competitivo, donde los grandes se llevan a las mejores, retener talento es tan importante como ficharlo.
Seis goles que saben a promesa
Media docena de tantos en una primera temporada puede leerse de dos formas. La optimista: ha demostrado que puede marcar en Liga F, que no se achica ante rivales de postín y que tiene recorrido para mejorar. La exigente: se esperaba más de una delantera centro, especialmente en un equipo que necesita gol para pelear por objetivos ambiciosos.
Lo cierto es que Pizarro ha alternado rachas de acierto con sequías propias de quien se estrena en una liga desconocida. La adaptación al fútbol español no es sencilla: ritmo alto, defensas organizadas, poco espacio entre líneas. Pero la uruguaya ha dado muestras de personalidad suficiente como para pensar que lo mejor está por llegar.
Ahora, con la renovación firmada y la confianza del club en el bolsillo, toca dar el salto definitivo. El Dépor ABANCA necesita que su ‘9’ se convierta en referencia ofensiva, en esa futbolista capaz de resolver partidos trabados y de firmar dobletes cuando el equipo lo necesite.
El proyecto blanquiazul mira hacia arriba
Esta renovación no es un movimiento aislado. Forma parte de una estrategia más amplia para consolidar al Dépor ABANCA como un equipo competitivo en la máxima categoría del fútbol femenino español. Retener a jugadoras clave, construir un bloque reconocible y apostar por futbolistas con proyección son las señas de identidad de un club que no quiere conformarse con la permanencia.
Pizarro tendrá la oportunidad de convertirse en un referente del ataque deportivista durante los próximos años. Con 2028 como horizonte, la delantera uruguaya dispone de tiempo suficiente para escribir su nombre en la historia reciente del club, para multiplicar esos seis goles de la primera temporada y para demostrar que la confianza depositada en ella estaba más que justificada.
El mercado de fichajes arranca con una certeza en A Coruña: Espe Pizarro seguirá siendo blanquiazul. Ahora toca que los goles acompañen.