El centrocampista del CD Tenerife Maikel Mesa ha sido condenado este miércoles a ocho meses de prisión por delitos de atentado a la autoridad y lesiones tras agredir a un juez en La Laguna el pasado 31 de mayo. La sentencia, dictada en juicio rápido, también incluye multas por valor de 1.200 euros y una indemnización de 250 euros a la víctima. La pena de cárcel queda suspendida durante dos años al carecer el futbolista de antecedentes penales.
El fútbol canario ha recibido un golpe judicial que deja en evidencia comportamientos inaceptables fuera del terreno de juego. Maikel Mesa, centrocampista del CD Tenerife, aceptó este miércoles una condena de ocho meses de prisión por un delito de atentado a la autoridad, en concurso con un delito leve de lesiones, tras reconocer los hechos ocurridos el pasado 31 de mayo en San Cristóbal de La Laguna. El jugador de 34 años, que estuvo cedido en el Racing de Ferrol en 2015, se enfrenta ahora a las consecuencias de una noche que ha manchado su trayectoria profesional.
Una agresión en plena calle que acabó en los tribunales
Los hechos se produjeron alrededor de las 21.00 horas en la calle Antonio Zerolo Herrera. Según recoge la resolución judicial, los tres acusados se dirigieron de forma despectiva a un hombre que caminaba por la vía pública, al que insultaron llamándolo «calvo de mierda». Cuando este les recriminó educadamente su comportamiento, se inició una discusión que derivó en una agresión física. Lo que comenzó como un intercambio verbal se convirtió en un episodio violento que ha tenido consecuencias penales para todos los implicados.
Dos de ellos sujetaron a la víctima contra una pared mientras el tercero le propinaba una patada. Posteriormente, uno de los acusados le dio un cabezazo en la nariz y Maikel Mesa le golpeó con un puñetazo en la mandíbula. La situación alcanzó un punto crítico cuando la víctima llegó a identificarse como juez con la intención de que cesara la agresión, un detalle que agrava notablemente la tipificación penal de los hechos.
La agresión continuó en un aparcamiento cercano
Lejos de terminar ahí, el incidente tuvo una segunda parte aún más grave. El enfrentamiento continuó minutos después en las inmediaciones de un aparcamiento de la calle Manuel de Ossuna. Según el relato de hechos probados, los acusados ya conocían entonces la condición de juez del perjudicado. Cuando este intentó grabarlos con su teléfono móvil mientras alertaba a los servicios de emergencia, fue nuevamente abordado.
Dos de los acusados lo inmovilizaron mientras un tercero le arrebataba el terminal. Acto seguido, lo empujaron por una rampa del estacionamiento, provocando su caída. La violencia ejercida contra un magistrado en el ejercicio de sus derechos como ciudadano ha sido determinante para la calificación de los delitos y la dureza de la sentencia.
Condena firme con suspensión de la pena
La sentencia, dictada de conformidad por la Plaza número 1 de Instrucción del Tribunal de Instancia de La Laguna, es firme y también condena a otros dos hombres que participaron en la agresión. El reconocimiento de los hechos por parte de Mesa y sus acompañantes permitió la celebración de un juicio rápido que ha resuelto el caso en apenas tres días desde los acontecimientos.
Maikel Mesa y otro de los condenados fueron sentenciados a ocho meses de prisión por el delito de atentado y multa de 600, además de otra multa de 600 euros por las lesiones. El tercer acusado recibió la misma pena y fue condenado asimismo por un delito leve de daños por el deterioro causado al teléfono móvil. Las multas suman un total de 1.200 euros para el futbolista tinerfeño.
Los tres deberán indemnizar solidariamente al perjudicado con 250 euros por las lesiones sufridas, mientras que uno de ellos deberá abonar además los 135 euros correspondientes a los desperfectos ocasionados en el terminal. La responsabilidad civil se suma así a las penas privativas de libertad y económicas impuestas por el tribunal.
No pisará la cárcel si no reincide
A pesar de la dureza de la condena, Mesa no ingresará en prisión. La magistrada acordó suspender la ejecución de las penas de prisión durante un plazo de dos años al carecer los condenados de antecedentes penales y no oponerse el Ministerio Fiscal. La suspensión quedará sin efecto si alguno de ellos vuelve a delinquir durante ese periodo. Esta medida es habitual en el sistema judicial español para condenas inferiores a dos años cuando el reo no tiene historial delictivo previo.
El centrocampista, que regresó al CD Tenerife en julio de 2024 tras firmar un contrato de tres años, se encuentra ahora en una situación delicada. Su club aún no se ha pronunciado oficialmente sobre las consecuencias deportivas que podría acarrear esta condena, aunque se espera un comunicado en las próximas horas.
Una carrera marcada por el talento y ahora por la polémica
Maikel Mesa Piñero, nacido en Santa Cruz de Tenerife el 4 de junio de 1991, ha desarrollado una carrera profesional que le ha llevado por diversos clubes españoles. Debutó en Primera División con el Osasuna en 2013 ante el Real Madrid y posteriormente tuvo una breve cesión en el Racing de Ferrol durante la temporada 2014-15, cuando el club gallego militaba en Segunda División B.
El mediapunta canario ha vestido también las camisetas de Las Palmas, Real Zaragoza y otros equipos antes de regresar a su club de formación. Con 34 años y un contrato vigente hasta 2027, esta condena judicial supone un punto de inflexión en su trayectoria que podría tener repercusiones tanto en su continuidad en el Tenerife como en su imagen pública.
El caso pone de manifiesto la responsabilidad que tienen los futbolistas profesionales como figuras públicas y la gravedad de los actos de violencia, especialmente cuando se ejercen contra autoridades judiciales. La justicia ha actuado con celeridad y contundencia, enviando un mensaje claro sobre la intolerancia ante este tipo de comportamientos, independientemente de la condición social o profesional del agresor.