Vimianzo vivirá el próximo 24 de mayo una jornada con aroma a fútbol de verdad: formación por la mañana, Copa da Costa por la tarde y un cartel técnico de primer nivel encabezado por Quique Setién. La Casa da Cultura será el punto de encuentro de entrenadores, clubes y aficionados que entienden que el fútbol también se gana en la pizarra, en la metodología y en esa libreta que muchos técnicos guardan como si fuese el Santo Grial del vestuario.
La Costa da Morte también quiere hablar de táctica
Vimianzo no será ese domingo únicamente el escenario emocional de la final masculina de la Copa da Costa. También se convertirá, desde primera hora de la mañana, en una especie de aula magna del fútbol gallego.
La celebración de una nueva Xornada de Actualización e Reciclaxe para entrenadores de fútbol refuerza una idea cada vez más evidente: el fútbol modesto, el fútbol de comarca y el fútbol base ya no viven solo de corazón, barro y bufanda. La formación se ha convertido en una herramienta competitiva.
Y ahí aparece el gran gancho de la jornada: Quique Setién, un entrenador asociado históricamente al balón, al juego posicional, a la salida limpia desde atrás y a esa idea tan suya de que el equipo debe mandar a través de la pelota.
Setién, un reclamo de lujo para los entrenadores gallegos
La presencia de Quique Setién eleva el cartel de una jornada que ya tenía mucho peso. El técnico cántabro, con pasado en banquillos como CD Lugo, Real Betis, FC Barcelona o Villarreal, representa una manera reconocible de entender el fútbol: paciencia en la construcción, asociaciones interiores, protagonismo de los centrocampistas y defensa a través de la posesión.
Para muchos entrenadores gallegos, especialmente los que trabajan en categorías de formación o en clubes humildes, escuchar a un técnico que ha dirigido en la élite supone una oportunidad muy valiosa. Porque no se trata solo de hablar de sistemas, sino de aterrizar conceptos: cómo entrenar la toma de decisiones, cómo convencer a un vestuario, cómo adaptar una idea al nivel real de los jugadores y cómo sobrevivir cuando el resultado empieza a enseñar los dientes.
En el fútbol, una cosa es tener un plan en la pizarra y otra muy distinta es que el lateral no se te quede mirando como si le hubieses pedido resolver una ecuación diferencial en pleno descuento.
Un cartel con experiencia, cantera y psicología deportiva
La jornada no girará únicamente alrededor de Setién. El cartel reúne perfiles diferentes, lo que permite abordar el fútbol desde varias esquinas del campo.
Julián Calero, técnico vinculado al último ascenso del Levante UD a Primera División, aportará una mirada competitiva y de gestión de grupo en contextos de máxima exigencia. Su presencia introduce una lectura muy interesante para los entrenadores que buscan entender cómo se construye un equipo ganador en una temporada larga, con presión, objetivos y vestuarios cargados de jerarquías.
También estará Miguel Figueira, entrenador del juvenil del Deportivo de La Coruña, una figura especialmente atractiva para quienes siguen el fútbol formativo gallego. El Deportivo es uno de los grandes viveros del noroeste y su cantera mantiene un peso enorme en el ecosistema futbolístico de Galicia.
El cuarto nombre será Jacobo Ceide, psicólogo deportivo, cuya intervención apunta a una parcela cada vez más decisiva: la cabeza del futbolista. La gestión emocional, la confianza, la frustración, la presión competitiva o la comunicación entrenador-jugador ya forman parte del entrenamiento moderno. El balón sigue siendo redondo, sí, pero la mente muchas veces decide si entra o se va al poste.
Una mañana de formación antes de la gran final de la Copa da Costa
La actividad arrancará a las 9:30 horas y se prolongará hasta cerca de las 14:30 horas, en la Casa da Cultura de Vimianzo. El horario permite que la jornada funcione como antesala perfecta de la final masculina de la Copa da Costa, prevista para la tarde.
Esa coincidencia le da al evento un valor añadido. No es una jornada aislada, metida con calzador en el calendario. Llega en un día de máxima carga simbólica para el fútbol de la Costa da Morte, donde los clubes, entrenadores, jugadores y aficionados vivirán una jornada completa alrededor del balón.
Por la mañana, ideas. Por la tarde, emociones. Y entre medias, seguramente, más de una conversación de bar sobre si el 4-3-3 es innegociable o si lo importante, como diría cualquier veterano de grada, es “meterla y no hacer regalos atrás”.
Vimianzo gana peso en el mapa del fútbol gallego
La elección de Vimianzo como sede también tiene lectura territorial. La Costa da Morte lleva años demostrando que su fútbol posee identidad, arraigo y una capacidad enorme para movilizar a la gente. La Copa da Costa es mucho más que una competición: es un elemento cultural, social y deportivo que conecta pueblos, generaciones y rivalidades sanas.
Que una jornada formativa de este nivel se celebre en Vimianzo supone un espaldarazo para el fútbol de la zona. No todo tiene que pasar en las grandes ciudades. También desde una comarca se puede marcar agenda, atraer técnicos de prestigio y demostrar que el fútbol gallego tiene músculo más allá de sus principales escaparates profesionales.
Una cita para entrenadores, clubes y público futbolero
El aforo será limitado y la organización ha habilitado vías de inscripción tanto para entrenadores como para el público general. Esto abre la puerta a que la jornada no se limite únicamente a técnicos federados, sino también a personas vinculadas a clubes, directivos, preparadores, jugadores en formación o aficionados con inquietud táctica.
La presentación oficial contó con representantes del Comité Galego de Adestradores, del Concello de Vimianzo, del Soneira SD y de la Real Federación Galega de Fútbol, lo que refuerza el carácter institucional de una cita pensada para impulsar el conocimiento dentro del fútbol gallego.
Una jornada con mensaje para el fútbol modesto
Más allá de los nombres propios, el fondo de la jornada es claro: formar mejor para competir mejor. En categorías donde los recursos son limitados, la preparación del entrenador puede ser diferencial. Un buen técnico no siempre garantiza ganar, pero sí ayuda a que el equipo entienda qué quiere ser, cómo debe atacar, cómo debe defender y cómo debe levantarse cuando el partido se pone cuesta arriba.
Vimianzo vivirá el 24 de mayo una de esas jornadas que mezclan aula, césped y sentimiento de pertenencia. Con Setién como gran reclamo, Calero como voz de ascenso, Figueira como mirada de cantera y Ceide como apoyo desde la psicología deportiva, el fútbol gallego tendrá una cita de banquillo largo.
Y en un domingo con final de la Copa da Costa, la conclusión sale sola: en Vimianzo se hablará de fútbol desde el café de la mañana hasta el último balón dividido de la tarde.