El Celta de Claudio Giráldez se llevó un golpe serio de Vallecas. Después de siete jornadas ligueras sin perder, el conjunto vigués cayó 3-0 ante el Rayo Vallecano este sábado 31 de octubre, en la undécima fecha de Primera División. Jorge de Frutos marcó dos goles y Unai López puso la sentencia a una tarde en la que el equipo celeste pasó de resistir gracias a Radu a perseguir un marcador que terminó haciéndose demasiado grande. El resultado no explica solo la falta de gol visitante: también señala las dificultades para controlar las transiciones y defender las acciones decisivas del Rayo.
La derrota tiene un componente especialmente incómodo para el Celta. Llegaba con siete goles recibidos en diez partidos, frente a los veinte encajados por el Rayo. La diferencia había marcado la previa de M90 sobre el contraste entre las defensas. Pero fue el equipo madrileño, que venía de perder por 0-3 frente al Elche, el que encontró espacios y contundencia para transformar el partido en una goleada.
Camello avisa y De Frutos abre la herida
El Rayo arrancó con más agresividad a la hora de pisar los últimos metros. Sergio Camello obligó a intervenir a Andrei Radu en dos llegadas tempranas. El guardameta rumano sostuvo al Celta mientras los locales encontraban situaciones de remate, pero los visitantes no lograban instalarse con la misma continuidad en campo contrario.
El Celta también tuvo posibilidades de inquietar. Ferran Jutglà probó un lanzamiento desde fuera del área y Hugo González intentó superar a Audero con otro disparo lejano. La acción que mejor mostró lo que le faltaba al equipo de Giráldez llegó alrededor del minuto 26: Javi Rueda puso un balón desde la derecha y Hugo Álvarez no acertó a dirigir a portería su remate muy cerca del arco. La ocasión se perdió y el Rayo no tardó en mostrar qué significaba aprovechar mejor el área rival.
En el minuto 36, Camello encontró a De Frutos, que resolvió con la izquierda para colocar el 1-0. La defensa céltica no consiguió cerrar una acción rápida del Rayo y el delantero local transformó la oportunidad. Fue un golpe a la estabilidad de un equipo que había hecho de la contención una de sus señas en las semanas anteriores.
Antes de irse al descanso llegó otra contrariedad. Hugo González tuvo que abandonar el partido por molestias físicas y Pablo Durán ocupó su lugar en torno al minuto 43. La sustitución fue obligada por un problema cuyo alcance todavía no se ha confirmado oficialmente. El Celta se marchó al vestuario por detrás en el marcador y con menos margen para corregir desde el banquillo.
El Celta busca el empate, pero De Frutos golpea otra vez
En la reanudación hubo un intento de respuesta visitante. Pablo Durán y Jutglà participaron en acciones ofensivas y Rueda continuó dando profundidad por el carril derecho. Sin embargo, el Rayo seguía llegando con demasiada facilidad a posiciones peligrosas, especialmente cuando podía acelerar después de recuperar o superar una primera presión celeste.
De Frutos estuvo particularmente difícil de sujetar. Primero obligó a intervenir otra vez a Radu y, en el minuto 55, aprovechó una jugada en la que participó Andrei Rațiu para enviar un remate a la escuadra y firmar el 2-0. El segundo tanto fue mucho más que la ampliación de la ventaja: dejó al descubierto los problemas que estaba teniendo el Celta para impedir que el rival encadenase llegadas aun después del descanso.
Giráldez reaccionó en el minuto 61 con tres modificaciones: entraron Iago Aspas, Williot Swedberg y Sergio Carreira por Javi Galán, Sebastián Cáceres y Jutglà. El equipo cambió piezas y buscó otro reparto de responsabilidades en ataque, pero ya tenía que remontar dos goles ante un adversario crecido y con espacios para explotar.
Unai López sentencia y Radu evita un castigo todavía mayor
El partido quedó prácticamente resuelto en el minuto 73. Unai López culminó otra acción ofensiva del Rayo con un potente disparo desde fuera del área y fijó el 3-0. El centrocampista puso así el cierre goleador a una actuación en la que el conjunto madrileño combinó intensidad, rapidez y una pegada que el Celta nunca consiguió contrarrestar.
Con el resultado muy cuesta arriba, Couhaib Driouech sustituyó a Hugo Álvarez en el minuto 75. Los vigueses todavía tuvieron alguna aproximación, pero no encontraron el camino del gol. En el otro lado, Radu siguió interviniendo y evitó que el castigo fuera mayor, incluida una buena respuesta ante Isi Palazón en la recta final.
La estadística final ayuda a explicar el partido sin reducirlo a los porcentajes. El Rayo terminó con 14 remates frente a diez del Celta y una posesión relativamente equilibrada, 52% a 48%. La distancia estuvo en el peligro real: Radu contabilizó cinco paradas, mientras que el portero local, Emil Audero, no necesitó intervenir para rechazar un remate entre los tres palos según el registro estadístico del encuentro. El Celta tuvo el balón y encontró alguna llegada, pero no lo convirtió en ocasiones suficientemente precisas.
Fin de la racha y una advertencia para Giráldez
La visita a Vallecas corta siete jornadas de Liga sin perder y deja al Celta con 12 puntos después de once partidos. El Rayo alcanza también los 12, pero lo hace con un encuentro menos disputado. El resultado refuerza una conclusión que el propio Giráldez había apuntado antes del partido: defender bien no puede ser la única base del rendimiento. El equipo necesita generar más peligro sin exponerse tanto cuando pierde la pelota.
La paradoja es que en Vallecas fallaron ambas cosas. Los celestes no concretaron sus acercamientos y cedieron demasiado terreno a la velocidad de Camello, De Frutos y los apoyos desde segunda línea. Giráldez había reclamado un Celta valiente y no conformista; la respuesta sobre el césped fue insuficiente. El jueves 5 de noviembre recibirá al Union Saint-Gilloise en la Europa League, una nueva oportunidad para recuperar sensaciones y corregir lo que Vallecas dejó al descubierto.
La autocrítica del entrenador fue especialmente contundente después del partido. Claudio Giráldez asumió la responsabilidad del planteamiento, los cambios y la gestión colectiva de las transiciones del Rayo. Además, explicó que Hugo González había pedido salir después de llevar un tiempo con molestias musculares. Estas fueron las explicaciones de Giráldez tras el 3-0 y su valoración de lo ocurrido con Hugo González.
Ficha técnica: Rayo Vallecano 3-0 Celta
Rayo Vallecano: Audero; Rațiu, Lejeune, Mujaid, Adrià Pedrosa (Jozhua Vertrouwd, 61′); Pedro Díaz, Óscar Valentín (Bouaré, 64′), Unai López (Alemão, 79′); Jorge de Frutos, Sergio Camello (Isi Palazón, 61′) y Álvaro García (Tsitaishvili, 46′). Entrenador: Beñat San José.
RC Celta: Radu; Javi Rodríguez, Yoel Lago, Sebastián Cáceres (Williot Swedberg, 61′); Javi Rueda, Aleix Febas, Ilaix Moriba, Javi Galán (Iago Aspas, 61′); Hugo Álvarez (Driouech, 75′), Ferran Jutglà (Sergio Carreira, 61′) y Hugo González (Pablo Durán, 43′). Entrenador: Claudio Giráldez.
Goles: 1-0, Jorge de Frutos (36′); 2-0, Jorge de Frutos (55′); 3-0, Unai López (73′). Árbitro: Manuel Jesús Orellana Cid. Tarjetas amarillas: Unai López y Bouaré (Rayo); Williot Swedberg (Celta). Estadio: Vallecas. Asistencia: 11.714 espectadores. Competición: LaLiga EA Sports, jornada 11 de la temporada 2026/27.
Fotografía de archivo: Iago Aspas con el Celta. Autor: Harpagornis / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0. No corresponde al encuentro de Vallecas.
