Once goles en siete jornadas. Y no en cualquier competición: en la División de Honor Juvenil, sumando sus siete grupos. Miguel de Labra Túnez, delantero del Deportivo, encabeza la tabla nacional de realizadores en este arranque de la temporada 2026-27. El atacante compostelano, de 18 años, ha convertido el gol en una costumbre y se ha ganado un lugar destacado entre los nombres propios de Abegondo.
El último gol también dio tres puntos
La cifra no es solo una sucesión de tantos. El domingo 25 de octubre volvió a ser decisivo: firmó en el minuto 56 el 0-1 del Deportivo juvenil ante el TSK Roces en Gijón, según el parte de resultados publicado por el club. Dos semanas antes había volteado con un doblete, incluido un penalti en el minuto 89, el encuentro contra el Racing de Santander (1-2), como confirmó el propio conjunto cántabro. Es decir, sus goles también resuelven partidos cerrados. El impacto del atacante ya había quedado reflejado en la victoria del Dépor juvenil ante el Compostela, con otro doblete de De Labra.
Una producción que viene de lejos
Nacido en Santiago de Compostela el 26 de febrero de 2008, De Labra actúa como delantero centro y lleva varias temporadas sumando cifras llamativas. En la Liga Nacional Juvenil 2024-25 anotó 43 goles con el Deportivo B, mientras que en la pasada campaña 2025-26 registró 14 tantos con el Juvenil A en División de Honor, según el historial estadístico de LaPreferente. Antes de llegar a Abegondo había jugado en el CD Conxo Santiago. Su facilidad goleadora viene de lejos, como mostraba nuestro análisis de sus dobletes en el arranque de temporada.
En agosto, además, fue designado mejor futbolista de la Sinde’s Cup de Narón, en la que el juvenil deportivista se proclamó campeón. El Deportivo destacó su protagonismo y sus dos goles en la final contra el Racing de Ferrol.
El máximo goleador de los siete grupos
La clasificación de goleadores de BeSoccer sitúa a Miguel de Labra en cabeza con 11 dianas en siete partidos, a una media de 1,57 por encuentro. Por detrás aparecen Álex Iguaz, del Valladolid, con nueve, y varios futbolistas con siete. El dato mide el impacto del delantero blanquiazul más allá del grupo primero: ningún otro juvenil alcanza por ahora su cifra en la categoría.
Eso no significa que tenga asegurado un camino hasta el primer equipo. El salto del fútbol juvenil al sénior exige adaptar ritmo, duelos y toma de decisiones. Pero sí hay un argumento sólido para seguirle muy de cerca: mantiene la eficacia cuando cambia de categoría y responde tanto en goleadas como en marcadores ajustados. Uno de esos ejemplos llegó en el triunfo frente al Bansander, donde volvió a marcar por partida doble.
Abegondo tiene un nueve al que seguir
En el Deportivo juvenil su reto inmediato será sostener ese rendimiento y ayudar a un equipo que compite en la máxima categoría nacional de formación. El gol es la parte más visible de su juego, pero su evolución se medirá también por la capacidad para dar continuidad al ataque, competir contra centrales más hechos y participar cuando el partido no le regala espacios.
Por ahora, la fotografía es incontestable: Miguel de Labra lidera la carrera nacional por el gol en División de Honor Juvenil. Once tantos y siete jornadas bastan para explicar por qué su nombre empieza a sonar con fuerza en la cantera blanquiazul.
